Pa´tras y pa´lante con los impuestos
Al caso me vienen algunas anécdotas personales. Recuerdo muy bien cuando a comienzos de la Revolución Cubana, revolucionaron muchas cosas y entre ellas las contribuciones tributarias. No se me olvida cuando fui a actualizar el pago por Amillaramiento de mi vivienda (Impuesto sobre la posesión de una propiedad para vivir en ella) en esa década de los sesenta y me dijeron fríamente, “compañero actualícese, ya la Revolución abolió esa obligación, que era un rezago del capitalismo…”
Al margen de esto, anteriormente cuando fui a liquidar los atrasos bancarios (unos $ 1,500 “pesos/ dólares”) del extinto Banco Alfa de Ahorro y Capitalización, sobre un préstamo que mis padres debían al banco que se usó para la construcción de la casa en cuestión, me dijeron que “el capitalismo ya había cobrado demasiado interés y ganado mucho dinero y por lo tanto la cuenta estaba totalmente saldada”. Seguidamente me estregaron las escrituras de propiedad de la vivienda. Pero yendo al caso El de los impuestos que en algún momento se suprimieron en Cuba como por obra y gracia de la Revolución, se hizo así porque se encontró que eran una complicación burocrática en primer término, ya que aumentaba el trabajo, ya extenso, de una administración de nuevo orden en función, Recuerdo que se aumento en 4 % estos para la industrialización del país y otros incluyendo subidas de precios de bebidas alcohólicas, cigarros y objetos superfluos para la vida cotidiana, dedicado a crear grandes embalses y presas después del desastre del ciclón Flora por el Oriente y Camagüey, y todo se quedó definitivo como un descuento permanente que en cuanto a ingresos brutos del fisco . El de los salarios se dejó al 11. 90 %.
Como el aparato burocrático estaba en la desventaja que fue objeto de lo conocido por la etapa de “lucha contra el burocratismo” ya en los salarios venia directamente deducido este impuesto, el de la industrialización, etc., en cuando se fijaba una escala salarial ya se incluía el descuento automático y nadie ya habló de impuestos.
La cultura de impuestos existe “desde de los tiempos de la Nana” en el mundo entero- pero en Cuba en el afán de abolir “reminiscencias capitalistas”, hasta esto se eliminó.
Después de décadas, nuevamente retorna agresivo y arrollador, el cobro de impuestos, para todo el dinero que se maneja en el país y junto a esto se implementan las salidas obligadas de un nuevo tipo de economía, la privada o particular y con ella una novedosa forma de cobro de impuestos.
Hoy en una extensa explicación dada en la Mesa Redonda, se trata este asunto a los que sintonizan esta hora televisiva, que por vierto no son todos lo que están ni están todos los que son. Yo lo extraje de Cuba Debate.
El complicado sistema de liquidación de impuestos llega para quedarse. Recuerdo que en un principio se obligaba a los vendedores de viandas y vegetales, a liquidar los impuestos sobre utilidades antes de vender sus productos. No sé si esto continúa aún.
Pero vayamos a las cifras. Del todo “capital” de impuestos recolectados cada año, la distribución se hace de la siguiente forma: 29 % para Salud Pública; Educación al 23 %; Seuridad Social el 16 %,; Administración Pública – que incluye subsidios para materiales de construcción a la ciudadanía para reparar sus viviendas -. Cultura y Deportes el 5 %; y lo demás a otras actividades. Todo este engranaje se mejoró en el año 2012, cuando ya estuvo en gran auge el sector privado.
Algunos beneficios se han fijado para los contribuyentes, en este caso los privados. Por ejemplo, si las declaraciones del pasado año se hacen antes del 28 de febrero se les dá una gracia de una deducción del 20 % sobre los obligados pagos. Más hasta un 30 % menos cuando se tiene hasta cinco trabajadores empleados en sus negocios. Otro ejemplo es el de las recaudaciones que el pasado año sobrepasan en 160 millones de pesos naturales como el crecimiento de 7 % sobre al anterior año.
En fin el caso se hace un poquito complicado por categoría laboral en el caso de los particulares ya que hay que ajustarse a una larga lista de estas y sus contribuciones en cada a una de allas y a donde se dedican cada cual. Para ellos ya existen un ejército de especialistas en pagos de impuestos, como aqui precisamente, que se buscan la vida dando este servicio al que casi todos deben acudir, pues al caso de estas liquidaciones requieren de mucho cuidado.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.