Fidel Castro, sus 90 y el bloqueo de USA

Desde Miami, vale la pena  hablar del tema, que aquí eufemísticamente, llaman embargo.  Este 13 de agosto Fidel Castro cumple 90 años, buscando en los discursos del líder histórico de la revolución  cubana, nos encontramos cualquier cantidad de textos que fueron dichos para leerlos hoy y mañana, entre ellos el tema del bloqueo de Estados Unidos a Cuba, tan absurdo mecanismo que hasta el propio presidente Obama crítica y pide al congreso de este país  que termine ya.

f0008573El presidente de los consejos de estado y de ministros de Cuba, en un encuentro con los pastores por la paz, efectuado en el centro memorial «dr. martin luther king, jr.», el 27 de noviembre de 1992, explicaba al público  asistente.

«Para comprar medicamentos hace falta dinero y el bloqueo tiende a privarnos de toda posibilidad de contar con recursos económicos para comprar los medicamentos. El bloqueo no es simplemente la prohibición de las ventas, es la prohibición de las exportaciones del país para privarlo del recurso económico con qué adquirir las cosas esenciales, suponiendo que hubiera un país que aceptara comprar medicamentos y con el medicamento los inspectores para ver en qué se iba a usar. Es una cosa absurda, loca; es cínica, verdaderamente cínica. Después añadir que no, que los medicamentos no están incluidos en el bloqueo.

El bloqueo es mucho más duro, el bloqueo no ha sido simplemente las regulaciones; el bloqueo es una persecución tenaz, incesante, contra toda operación comercial que Cuba realice en cualquier parte.

Cuba produce níquel, tiene de las más grandes reservas del mundo de níquel, una producción relativamente importante de níquel; pero es muy difícil vender el níquel, no en Estados Unidos, sino en Japón, en Europa, en cualquier parte. ¿Por qué? Porque Estados Unidos prohibe las importaciones de equipos o de aceros construidos con níquel cubano. Figúrense, muchas de las principales fábricas productoras de maquinarias tienen deseos de exportar a Estados Unidos equipos fabricados con determinados aceros, y, al prohibirles que contengan níquel cubano, es muy difícil para Cuba vender el níquel. Pero ellos persiguen rigurosamente cada operación comercial con nuestro país, y hoy día todo el aparato gubernamental de Estados Unidos y todas las embajadas de Estados Unidos en el mundo se dedican a perseguir las operaciones comerciales de Cuba con el extranjero. ¡Es increíble!, pareciera que las embajadas de Estados Unidos no se ocupan de otra cosa que no sea esa.

Esta situación es más grave después que desaparecen la URSS y el campo socialista. Entonces todos los recursos, todos los medios, todos los aparatos que se dedicaban a combatir a la URSS, a combatir el campo socialista, que se dedicaban antes a combatir también a China y a otros países, todos esos recursos, todo ese inmenso, gigantesco aparato, se concentra en un solo país: en Cuba. De modo que Cuba, aquí, al lado de Estados Unidos, hoy tiene que soportar todo el peso de esa hostilidad concentrada en nuestro país. Lo que antes se dedicaba a combatir países que sumaban más de  mil   millones de habitantes, hoy se dedica a combatir a un poquito más de 10 y medio millones de habitantes. Somos el país en el mundo que tiene más hostilidad per cápita (RISAS), más dinero per cápita para combatirlo, más recurso per cápita en la campaña de hostilidad y de agresiones. Es así como se lo estoy diciendo.

Si cualquier empresario de cualquier parte del mundo quiere hacer una empresa mixta en Cuba, o alguna operación de algún tipo —comercial o financiera—, o alguna inversión, muchas veces el embajador norteamericano lo llama por teléfono y se reúne con él para presionarlo y para persuadirlo de que no haga la operación con Cuba; para amenazarle, para presionarlo diciéndole que después no podrá hacer negocios en Estados Unidos. Figúrense, tratándose de un país tan poderoso, tan rico, de un mercado tan grande, con la cantidad de tecnología que tiene Estados Unidos, de cada 10 personas que quieren hacer operaciones con nosotros, 9 tienen que desistir de hacer las operaciones, por lo menos 9 de cada 10. Siempre vienen de buena fe —como regla— estos industriales, hombres de negocios, que visitan a Cuba. Nosotros les decimos: «No hablen, no le den divulgación a lo que están haciendo.» Porque a veces, por su buena fe, creen que es lo más legal del mundo, lo más moral del mundo y lo publican; inmediatamente detrás viene la embajada norteamericana a presionarlos; y en reiteradas ocasiones se enteran aunque no lo publiquen, tienen espías en todas partes.

El bloqueo es algo más que prohibir la venta de mercancías de Estados Unidos, impedir comprar o vender en Estados Unidos, es una feroz presión y una feroz persecución para evitar que nosotros hagamos operaciones comerciales de ningún tipo, y todo ese poderío inmenso está concentrado hoy contra nuestro país».

Es un simbolismo de actualidad y necesaria explicacion de Fidel Castro sobre el bloqueo, hecha en presencia de Lucius Walker, fundador del movimiento de solidaridad, Pastores por la Paz, y un querido amigo de la Revolución.

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