
Según su definición gramatical lapalabra «Laberinto» es un tramo o lugar artificial con caminos entrecruzados donde es muy difícil orientarse para salir de el».
Esa es la real situación en que se encuentra el Presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien tanto en el terreno domestico de su país como en el escenario internacional, el mismo se ha metido en un mar de contradicciones y confrontaciones de las cuales le será muy difícil encontrar una salida viable y expedida que garantice a Estados Unidos continuar siendo la primera e indiscutida nación líder del mundo actual.
Confrontaciones con Venezuela, con China, con Rusia, Cuba, Irán, Siria, Corea del Norte, la Unión Europea y la que pudiera venir con México y que acaba de comenzar con los nuevos aranceles al tomate que se importa del vecino país, forman parte de un complicado escenario en el cual un simple hombre de los negocios como lo es Donald Trump, rodeado de incondicionales serviles, es a todas luces incapaz de comprender en todas sus complejidades, un escenario que solo puede entender un estadista de altos quilates, o un Presidente que tenga a su lado a un experimentado diplomático como como cuando Henry Kissinger estaba junto al Presidente Nixon dirigiendo la diplomacia norteamericana.
¿Puede alguien comparar la habilidad de Trump como político con la del ex presidente Richard Nixon o la astucia diplomática de Mr. Pompeo con la sagacidad habilísima de un Henry Kissinger? ¡Por favor!
Que venga entonces alguien de sapiencia infinita a sacar a Mr. Trump de su laberinto, que lo que está en juego es la paz mundial.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










