
Hillary Clinton era ampliamente percibida como la continuadora de la política del Presidente Obama hacia Cuba, dándole con ello una resonante victoria en el Condado Miami-Dade, a lo que habría que añadir que el Senador Marco Rubio- la niña bonita de la extrema derecha cubana de Miami-también perdió por amplio margen de votación en su reelección senatorial en este Condado floridano.
El Presidente Trump echó atrás la política de Obama hacia Cuba no por hacerse la ilusión de ganar el Condado de Miami con los votos de los cubano-americanos de la extrema derecha, sino por el dinero- poderoso caballero- que esta pudiera aportarle a su campaña de reelección.
En estas circunstancias el voto y el dinero son los dos factores que inciden en el debate sobre la política de Estados Unidos hacia Cuba. Razón por la cual el candidato presidencial Demócrata que
No es por simple casualidad que el Presidente Obama sea tan admirado y respetado por el pueblo cubano de la isla, como tan repudiado es el actual mandatario
Es iluso pensar que los votos y el dinero de la extrema derecha cubana de Miami vaya a darle un sufragio o un dólar al candidato Demócrata a la presidencia de Estados Unidos, puesto que para ellos- con en el lenguaje de los tiempos de la “Guerra Fría- el Partido Demócrata es un nido de
Es absurdo que un candidato Demócrata a la presidencia imagine que pueda ganarse el apoyo en votos y en dinero de la extrema derecha cubana de Miami siguiendo la odiosa política de hostilidad contra Cuba del Presidente Trump. Sería una locura pensar que siguiendo la música del “Trumpismo” se pueda derrotar al autor de tan irracional melodía.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










