El  “sagrado derecho sobre las armas”

 

De nuevo otro crimen de masacre nos vuelve a golpear. En Fort Lauderdale ocurre un tiroteo de una persona que con toda tranquilidad asesina cinco seres humanos civiles y hiere otros ocho, en medio del Aeropuerto de esa ciudad. Hace blanco en trece en total, con una pistola, después se acuesta en el piso y se rinde, al lado de su arma mortal. Esto parece ser extraído de un  film de ficción.

La prensa sensacionalista hace zafra y salen a relucir historias e historietas sobre el criminal. Fue combatiente de las fuerzas intervencionistas americanas en Irak, además que en su regreso fue tratado por especialistas del FBI y dejado salir aparentemente curado del “mal de la guerra”, devolviéndole  “sus armas”, con una de las cuales cometió el crimen.

Los soldados vuelve de los campos de batalla ajena, con cierto traumatismo que ya es común y debe por cierto, ser parte de la costumbre de atención médica de Estados Unidos, teniendo en cuenta que son miles los que son protagonistas  de estos regresos y acciones posteriores, como la realizada por Esteban Santiago, un joven de solo 26 años y ya con larga experiencia guerrerista y sus secuelas que le ocasionaron llevar a cabo esta masacre.

Este hecho no es uno aislado en esta nación donde y cuando “el derecho” a poseer y portar y hasta abusar con un arma de fuego, convierte el terreno en un viejo oeste y sus pistoleros, como ocurre en cualquier lugar incluyendo a nuestro Miami de sol y playas, y tiros  a granel.

No se olvidan los muertos en otros lugares ocasionados por armas de fuego: Arnush, Pensilvania con cinco niños asesinados a tiros. Universidad de Oakland, siete muertes. En Minnesota otros siete fallecidos  y siete heridos. Lo de Virginia Tech, fue espantoso con 32 muertes y 17 heridos. Universidad de Texas, 14 muertos y 32 heridos. Columbine en Colorado, el crimen de 13 niños. Fort Hood, Texas, 13 muertos y 32 heridos. El horripilante crimen de la escuela de New Town, con el saldo de 20 niños asesinados y seis adultos. El templo Sij de Wisconsin seis muertos y cuatro heridos. El cine de Denver, Colorado, con 12 muertes  y 58 heridos. La reciente masacre de Orlando con 50 muertos y otros tantos heridos, todo esto  por solo citar unos cuantos casos.

Lo ocurrido en este aeropuerto internacional lleno de personas, que solo tomó 22 segundos, como verán no es ni sui géneris, ni aislado, ni atípico, es de por sí un ejemplo bien común. Ayer me comentaba un joven profesional y su esposa,  recién llegados, después de haber estado trabajando como médicos en varios países de América Latina, que lo toma de sorpresa este caso, ya que había oído hablar de estas cosas, pero ahora que lo vive –  en vivo –  le sorprende y alerta  lo que significan los supuestos derechos ciudadanos en esta gran nación y sus consecuencias, como lo es el uso de armas de fuego.. Cosa que no sucede donde ha estado  viviendo antes incluyendo su país natal,  Cuba.

Sigue siendo una gran lástima que solo este triste  camino de horror,  pueda conducir a que los leguleyos y responsables de hacer y aplicar las leyes, a reconsiderar todo lo existente en este aspecto y mejorarlo, aunque con ello se deba enfrentar un montón de intereses especiales muy poderosos. ¿ Será realmente un «sueño de una noche de verano» poder llegar a controlar el uso y abuso de armas de fuego ? Ahí se lo dejo a nuestros amigos para que le busquen una respuesta y sobre todo a los que votaron para elegir al magnate incendiario y armamentista Donald Trump a la presidencia del país.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

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