Traducido del más allá por Max Lesnik.

 La última payasada

Confieso que me da vergüenza ajena cuando me entero por la prensa  y la televisión   norteamericana que un  reconocido profesor universitario Jaime Suchiliki  calificado de experto en asuntos  cubanos   de la  Miami University  ha hecho la peregrina afirmación de  que tropas  de combate  del ejercito de  Cuba  están físicamente presentes  en territorio de Siria obedeciendo a  un pacto militar secreto  con  Rusia y la república  de Irán con el fin  de apoyar  con las  armas  al gobierno  del Presidente  sirio Bashar Al  Assad.

Por supuesto que tal  absurda  afirmación no pasa  de ser  otra de las tantas payasadas  a  que estamos  acostumbrados  a tener que  soportar de los  trasnochadas ideólogos  del  anti-castrismo de Miami donde personajes tan  pintorescos  como el “piquetero”  Saavedra o la  “redonda” Ninoska  son líderes  y orientadores del desacreditado  exilio  histérico-histórico  del Miami revuelto en que vivimos.

Las cosas de payasos  no  son  para tomarlas  en serio. Y a una broma,  otra broma, como mejor antídoto.  Aquí  va envuelto en papel celofán, como  buen regalo de El  Duende  un artículo  escritor por  el analista  de la Cadena  de televisión CNN en Español Jorge Dávila Miguel,  que  acabamos  de leer  en un sitio  de la Internet.  Se  titula  “Ahí vienen los  tanques”.  Y dice  así:

“Los exploradores de las tropas especiales para conflictos de ultramar, pertenecientes al Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos, ICCAS, de la Universidad de Miami, comandados por su director Jaime Suchlicki (de grado militar no revelado), han detectado exitosamente la invasión cubana de Siria. Fue muy fácil: el general de Cuerpo Leopoldo Cintra Frías, “Polito”, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias fue avistado junto a tropas cubano beduinas cerrando filas en torno al tirano Bashar Al Assad; todas ellas armadas con alfanjes de origen habanero en las cercanías de un serrallo en las alturas del Golán. Otra parte del contingente castrense cubano avistado por ICCAS, se compone de tanquistas que debido a la conocida escasez de dotaciones en el ejército ruso, han debido abandonar la Isla para encargarse del ataque vectorial blindado contra las tropas de la democracia, ya próximas a las puertas de Damasco.

A todo esto se suma la artera exportación de armas y aviones a Corea del Norte vía Panamá y Venezuela, que depende, como todos sabemos, del actual y fuerte ejército cubano que según la publicación especializada Global Firepower ocupa el lugar número 110 en poder de fuego y combate entre todos los ejércitos del mundo evaluados, que serán más o menos 126.

Lo anterior es una sátira exagerada, aunque no tanto. Parecerá una broma, pero la televisora Fox News y varios medios informativos norteamericanos, entre ellos el Washington Times, reportaron la semana pasada esa noticia: que tropas cubanas habían llegado a Siria para apoyar a Putin y a Assad.

Aquello sonaba raro pero no imposible. Lo que lo convertía en chiste era la fuente informativa que originó la noticia según los medios de prensa: ni más ni menos que el Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad de Miami. La noticia era tan descabellada que este periódico, líder mundial informativo en asuntos cubanos, nunca la publicó. Nunca fue confirmada ni prosperó después del despliegue informativo de Fox News y el Washington Times, alentada por ICCAS. El final fue que la Casa Blanca lo negó.
La noticia meritoria habría sido revelar que el Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad de Miami cuenta ya con su departamento de inteligencia militar, pendiente en todas las guerras, revoluciones e infamias izquierdistas, aunque como su nombre indica, sobre todo en las guerras cubanas y los intereses miamenses.
Habrá quienes ya no saben qué hacer contra Obama y su política hacia Cuba. Pero que una institución respetable como la Universidad de Miami contribuya a esparcir noticias con un probable ánimo político, es lamentable. La imaginación nunca se detiene, es entendible; a cualquiera se le ocurren fantasías y leyendas; pero que un drama mundial como el de Siria se explote por cumplir objetivos que tal vez aseguren apoyos federales mediante una sempiterna campaña contra los “hermanos Castro” es tan menor como ridículo, disminuye el prestigio de un centro universitario de calibre y sobre todo el de un instituto que tiene en su nombre el estudio de los asuntos de un país llamado Cuba y no el de la complacencia para un sector de Miami y el Partido Republicano.
Habría que recomendar a ICCAS, Fox News y al Washington Times, muy humildemente, sin ser ni un académico aguerrido ni un explorador especialista para la observación militar en el Levante, que esperen pacientemente, que en cualquier momento el gobierno de Raúl Castro mete la pata, se equivoca, y hace algo que puedan explotar a conveniencia. Pero antes debían cerciorarse muy bien ––los académicos y los periodistas–– para que la metida de pata de La Habana por lo menos tenga la virtud de ser verdad.”

Hasta aquí el artículo del colega periodista Jorge Dávila Miguel. A una payasada, una respuesta en broma, sin que con  ello intentemos  hacer  mofa  del  profesor  Suchiliki por  su poca seria  afirmación desmentida  ya  por el mismísimo Pentágono.

Y hasta mañana martes amigos de El Duende que con mi gallo  me voy cantando a mi tumba fria.

Bambarambay