
El presidente de Estados Unidos Donald Trump piensa equivocadamente que su mejor arma para ganar votos en la política interna de su país con vistas a su reelección, es la de aplicar alzas de tarifas arancelarias a otras naciones cuando estas no se pliegan a los dictados de Washington.
Los “tarifazos” de Mr. Trump contra otras naciones pueden ser por razones políticas, caso de Rusia o de competencia económica, caso China, o como acaba de ocurrir con el vecino México , aduciendo el mandatario norteamericano que lo hace para obligar al Presidente López Obrador a cerrar el paso por las tierras mexicanas a los emigrantes centroamericanos desesperados por el hambre y la miseria en sus países que buscan una mejor vida en Norteamérica.
Las “guerras económicas” nunca han sido buenas para las naciones que se involucran en esas confrontaciones comerciales, puesto que a final de cuentas nunca hay reales vencedores en ellas por lo que en ocasiones de pasa a las conflagraciones armadas, en guerras verdaderas que han costado millones y millones de muertos a la humanidad que es la que siempre paga los platos rotos a final de cuentas.
No es que este “tarifazo” aduanero de Mr. Trump contra México vaya a terminar en un conflicto armado entre ambos vecinos, pero si de seguro aumentará la justa indignación de los mexicanos, que a pesar de la serena prudencia de su Presidente López Obrador ante tantos insultos y agresiones de parte del gobierno “trumpista”, no han olvidado ellos del todo las agresiones imperiales norteamericanas que costaron en el siglo diecinueve a la patria de Benito Juárez casi la mitad de su territorio de entonces.
Las viejas heridas se abren con nuevas agresiones. ¿Lo ha tenido en cuenta Mr. Trump al disparar su “tarifazo” contra México? Parece que no. Eso es malo, muy malo porque estará muerto Pancho Villa pero su fantasma sigue vivo en la conciencia mexicana.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.










