tomado de https://eldiariolatinoamericano.com
Publicado por Editor en Jefe | Política

La Fundación Para la Democracia Panamerica, liderada por Rosa María Payá y otras organizaciones de la ultra derecha cubana de Miami, con el apoyo de Agencias del Gobierno estadounidense, como la USAID, y el beneplácito del Departamento de Estado, liderado por Anthony “Wall Street” Blinken, han puesto en practica un detallado (aunque nada original) plan para desestabilizar y derrocar el Gobierno constitucional de Cuba, promoviendo irresponsables protestas en medio de una feroz crisis de Covid 19 y un extraordinario desabastecimiento de alimentos y medicinas, provocado fundamentalmente por el Bloqueo impuesto a la Isla durante 62 años y las 243 medidas tomadas por Donald Trump, que han recrudecido el mismo.
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En medio de tales circuantsncias es extremadamente importante saber cuáles son las acciones precisas que caraterizan la escalada del pretendido “golpe blando” de la contrarevolución y las posibles acciones con las que se pueden contrarestar por parte de los revolucionarios y todos los cubanos de buena voluntad que se oponen a tan burdo ataque a la soberanía, la integridad, la salud y el bienestar de un pueblo. En este sentido, nada mejor que el análisis publicado en NEMO (No Embargo Movement) por Yuri A. Luna, quien amablemente accedió a compartirlo con El Diario Latinoamericano.
Proyecciones del Movimiento Contrarrevolucionario
(A partir del ejemplo venezolano)
1. La contrarevolución necesita construir un liderazgo que no tiene definido por ahora, que ejerza como factor de movilización y aglutine a los sectores dispuestos a manifestarse contra el gobierno.
2. La ausencia de un ente conductor está siendo suplida circunstancialmente por la construcción de una colectividad cultural, intelectual, populista, pero con ascendencia en el perfil del manifestante promedio (joven, marginal, potencial delictivo o delincuente).
3. Visibilizar o centralizar el liderazgo en una figura en Cuba la expone a su posible detención, pero ello también potenciaría la imagen de un “héroe”, alguien a quien utilizar como bandera mediática internacional.
4. Las protestas necesitan apropiarse de símbolos emotivos, lugares, himnos, más allá de los SOSCuba y PatriaYVida. Necesitan crear empatías que muevan a los apáticos, apolíticos e inconformes y conectar con las minorías (grupos ambientalistas, trabajadores por cuenta propia, comunidad LGTBIQ+, defensores de derechos de animales).
5. Carecen de una agenda política o propuesta alternativa que deje en claro los objetivos de las protestas. Hoy el factor movilizativo es cortoplacista (tumbar al gobierno), pero adolece del planteamiento estratégico (qué hacer cuando tumben al gobierno). Eso limita la conformación de un movimiento sociopolítico.
6. El montaje de noticias falsas y falsos positivos desbordará las capacidades de las fuerzas revolucionarias para desmontarlas. Estarán dirigidas a crear expectativas de debilidad, desunión, contradicciones en el gobierno, discrepancias y diferencias de estructuras nacionales con las regionales y locales.
7. La contrarevolución violenta buscará validar la matriz de que el gobierno es incapaz de garantizar la seguridad. Es de esperar autoagresiones (Maines modernos) que pudieran involucrar actuaciones contra representaciones extranjeras o instituciones religiosas.
8. Va a tomar fuerza el amedrentamiento psicológico sobre líderes de opinión y figuras identificadas del proceso y sus familiares, tanto en Cuba como en el exterior (asedio a embajadas y misiones cubanas).
9. Se incrementarán las presiones y bullying físico y virtual sobre figuras de la cultura, la intelectualidad y el deporte, y de fuerzas de seguridad. Estas acciones pueden escalar progresivamente hacia acciones violentas, saqueos y agresiones físicas.
10. Se incitará al acoso de instituciones estatales (ministerios, sedes de organizaciones de masas), militares y cuerpos de seguridad, intentos por ocupar plazas simbólicas asociadas a la Revolución, o que puedan constituirse en referentes mediáticos para el movimiento contrarevolucionario.
11. El escenario idóneo para los grupos que impulsan las acciones de calle, conllevaría a una escalada de las provocaciones para generar reacciones de las fuerzas del orden. La “foto” de la violencia es una condición básica en la agenda inicial de la etapa de Guerra No Convencional en la que ya estamos inmersos.
Apuntes sobre la Respuesta Revolucionaria:
1. El pueblo revolucionario no debe abandonar las calles ni permitir que se imponga el desconcierto o la percepción de abandono ante las acciones de la contrarevolución y de la delincuencia. Es fundamental que el pueblo sienta y sobre todo vea, que los principales dirigentes del gobierno, PCC, instancias provinciales, representantes de masas, altos mandos militares y líderes de opinión, están en la vanguardia de la defensa de las calles. Es imprescindible visibilizar esa presencia de forma intencionada, algo no del todo logrado en nuestros medios.
2. Se impone estudiar con profundidad las experiencias recientes de Venezuela y Nicaragua en el enfrentamiento a situaciones de inestabilidad interna. El guion que se aplica en Cuba es solo una adecuación del desplegado en esos países, que lograron superarlo en condiciones menos favorables. Por tanto, nosotros también podemos triunfar, pero es fundamental aprender de esas experiencias. Aceptemos que no estábamos preparados para este tipo de contingencia y que es un terreno de combate nuevo para una mayoría de nuestra población, autoridades y medios.
3. Es fundamental elevar la comunicación Gobierno-Pueblo (revolucionario o no) y retroalimentarse de ella; medir su impacto y evaluar su receptividad. El país necesita ver a su presidente liderando el proceso diariamente, desde la calle, en intercambio con la población. Deben evaluarse medidas de fondo que evidencien atención y acción del gobierno para romper la dinámica argumental de la contrarevolución, sin hacer concesiones ni renunciar a investigar los hechos extraordinarios de estos días. La prioridad hoy es retomar la paz, garantizar la justicia y la tranquilidad ciudadana y remontar la situación epidemiológica. Se impone identificar y posicionar formadores de opinión y líderes de influencia.
4. Deben implementarse acciones comunicacionales dirigidas a incentivar las contradicciones entre y hacia los potenciales cabecillas de las protestas, dentro y fuera del país (Yomil, Alain Paparazzi, Otaola, El Misha, Roberto San Martín, Rosa María Payá y otros).