La maldad no es un producto natural

 

La energía nuclear es el único elemento con capacidad real para hacer peligrar la civilización, la vida, e incluso la existencia física del planeta. A diferencia de terremotos, volcanes y huracanes que son eventos naturales, la energía atómica no es fruto de la naturaleza, sino uno de los más elaborados resultados del talento y la cultura humanas.

En su estado natural el uranio es un producto inofensivo, existente como uranio 238, y en cantidades ínfimas como uranio 235, que es el único con capacidad para generar la reacción en cadena⃰, y en presencia de una masa crítica, dar lugar a la explosión nuclear. El otro elemento con esa propiedad, el plutonio, no existe en estado natural, sino que es producido en los reactores nucleares.

La única excepción se registró en la región de Oklo, en Gabón, África, hace unos dos mil millones de años, cuando naturalmente se concentraron allí cantidades de uranio 235 suficientes para desatar espontáneamente reacciones en cadena, que tampoco condujeron a explosiones nucleares, sino que, al generar electricidad durante centenares de miles de años, dejaron huellas que han revelado aquellos eventos.

Los científicos han determinado que las concentraciones de U- 235 en la naturaleza son 0,720 por ciento menor a la mínima necesaria para dar lugar a una reacción en cadena sostenida. No existe en la tierra ni puede existir un “reactor nuclear natural” o “caldera del diablo”, porque en ninguna parte se reúne el combustible necesario para desencadenarla.

En la naturaleza no existe la maldad y no hay criaturas o fuerzas intrínsecamente perversas. Tampoco lo es el uranio ni la bomba atómica, fabricada por iniciativa de científicos pacifistas, que alarmados por la posibilidad de que los físicos al servicio de los nazis la obtuvieran, exhortaron al presidente Franklin D. Roosevelt a producirla con el fin de derrotar a Hitler, y cuyo empleo sobre ciudades japonesas fue totalmente innecesario.  

Planta-nuclear

Desde 1945 a la fecha la humanidad ha vivido aterrorizada por la posibilidad de que el arma nuclear sea utilizada nuevamente, sin poder evitar que crezcan los arsenales y aumente el número de países que la poseen, hasta llegar a hoy, cuando dos gobernantes, Donald Trump de los Estados Unidos y King Jong-Un de Corea del Norte se amenazan mutuamente, sin reparar que sus delirios pudieran conllevar al sacrificio de millones de vidas, lo cual constituiría un estigma para toda la eternidad.

Si en torno al conflicto entre Estados Unidos y Corea del Norte, actualmente la única amenaza de confrontación nuclear con entidad real, llegaran a desatarse las fantásticas capacidades destructivas de la energía contenidas en el uranio, no habría que culpar a la naturaleza ni invocar a Dios, que creó el bien y el mal, y dotó a los hombres de libre albedrio para escoger. Dos de ellos harán su elección. Ojalá elijan dar paso al costado. Allá nos vemos.    

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⃰ Reacción en cadena; proceso físico o químico capaz de auto sostenerse por la capacidad de generar en cada paso los elementos para el próximo. Pudiera compararse con un efecto dominó. El termino fue acuñado por el científico húngaro radicado en Estados Unidos Leo Szilard en 1933.  

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