De RT, Resumen Latinoamericano y otras Agencias

MADURO: «Nuestros mares, nuestros cielos y nuestras tierras las defendemos nosotros, las liberamos nosotros, las vigilamos y las patrullamos nosotros. Ningún imperio va a venir a tocar suelo sagrado de Venezuela ni debería tocar suelo sagrado de Suramérica», dijo el mandatario en una jornada de trabajo transmitida a través de sus redes sociales.
Frente al operativo militar que ha desplegado EE.UU. en el sur del mar Caribe para combatir al narcotráfico, mandatarios y altos funcionarios de la región se han manifestado en contra del intervencionismo de Washington.
Entre las reacciones más recientes se encuentra la expresada por la mandataria mexicana, Claudia Sheinbaum, quien esta jornada condenó ese tipo de acciones: «No al intervencionismo, eso no solamente es convicción sino que está en la Constitución», expresó.
Del mismo modo, su par venezolano, Nicolás Maduro, manifestó el pasado lunes que: «Ningún imperio va a venir a tocar suelo sagrado de Venezuela ni debería tocar suelo sagrado de Suramérica».
«Nuestros mares, nuestros cielos y nuestras tierras las defendemos nosotros, las liberamos nosotros, las vigilamos, y las patrullamos nosotros», añadió.
Un «riesgo para la paz»
En un comunicado difundido este martes en Telegram, la Cancillería venezolana afirmó que «observa con total claridad la desesperación de la administración estadounidense» que realiza «amenazas y difamaciones» contra el país suramericano.
«Que Washington acuse a Venezuela de narcotráfico revela su falta de credibilidad y el fracaso de sus políticas en la región», dice el escrito.
Para Caracas, las «amenazas no solo afectan a Venezuela, sino que ponen en riesgo la paz y estabilidad de toda la región«.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció en sus redes la «presencia de fuerzas militares navales y aéreas de EE.UU. en el sur del Caribe» y agregó que «bajo falsos pretextos, responden a corrupta agenda del Secretario de Estado. América Latina y el Caribe debe ser respetada como zona de paz», exhortó.
Una «amenaza» para EE.UU.
El pasado jueves, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, confirmó el operativo militar y manifestó que los grupos criminales que operaban en aguas internacionales eran una «amenaza» para la seguridad de su país porque exportaban «veneno» al territorio estadounidense.
En esa línea, la semana pasada, Washington envió buques al sur del mar Caribe supuestamente para frenar el tráfico de drogas. La víspera, Reuters reveló que estos operativos se reforzarán con el despliegue de naves de guerra, aviones espía y al menos un submarino con capacidad de ataque en las costas cerca de Venezuela, lo que requerirá la movilización de alrededor de 4.000 efectivos. Sin embargo, no hay confirmación oficial sobre esto último.
Por su parte, Maduro informó que ordenó el despliegue de 4,5 millones de milicianos en todo el territorio nacional para responder a las amenazas esgrimidas por el Gobierno de EE.UU., que lo vincula sin ninguna prueba con el llamado ‘Cartel de los soles’ y que subió de 25 a 50 millones de dólares la recompensa por información que ayuda a su captura.
Colombia y Venezuela alertas
Entre las acciones anunciadas por Caracas y Bogotá para combatir el narcotráfico en su frontera común, se encuentra el trabajo articulado de las fuerzas armadas de ambos países para garantizar que sean zonas libres de violencia y para golpear a los grupos armados como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que operan en esa área.
En una interacción publicada la víspera, el presidente colombiano, Gustavo Petro, afirmó que tanto el ELN como la Segunda Marquetalia —un grupo de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que rompió el acuerdo de paz— «esperan una invasión de EE.UU.» con la finalidad de «adueñarse de más riquezas ilícitas en los territorios de los dos países», como ocurrió en Libia, Siria e Irak.
El mandatario colombiano también agregó que sectores de la extrema derecha de Colombia, Venezuela y EE.UU. «presionan» para que ocurra «esta aventura violenta, que no solo molestaría a Maduro, sino que dejaría una herida abierta en Latinoamérica».
Venezuela. Activarán millones de milicianos ante despliegue militar de EEUU

Resumen Latinoamericano, 19 de agosto de 2025.
El presidente de Venezuela anunció el despliegue de 4,5 millones de milicianos para reforzar la defensa nacional frente a recientes amenazas de Estados Unidos.
Nicolás Maduro informó que, ante “la renovación de las amenazas extravagantes, estrambóticas y estrafalarias” de Estados Unidos contra Venezuela, dispuso un plan especial de seguridad en momentos en que Estados Unidos ha desplegado fuerzas navales y aéreas en el sur del Caribe.
“Esta semana voy a activar un plan especial para garantizar la cobertura con más de 4,5 millones de milicianos de todo el territorio nacional, milicias preparadas, activadas y armadas”, dijo el mandatario en un acto trasmitido el lunes por la televisión nacional y replicado en redes sociales.
Según cifras oficiales, la Milicia Nacional Bolivariana, creada por el expresidente Hugo Chávez, está integrada por unos 5 millones de reservistas y, con el tiempo, pasó a formar parte de uno de los cinco componentes de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).
Maduro aseguró que la iniciativa busca consolidar una «perfecta fusión popular, policial y armada» para garantizar la paz, la tranquilidad y la soberanía. “El pueblo está preparado para resistir cualquier ofensiva. Vamos a garantizar la soberanía y la paz en cualquier circunstancia que se presente en los días, meses y años por venir”, expresó.
“Nuestros mares, nuestros cielos y nuestras tierras las defendemos nosotros, las liberamos nosotros, las vigilamos y las patrullamos nosotros, ningún imperio va a tocar suelo sagrado de Venezuela ni de Suramérica”, declaró Maduro en referencia a la presencia de fuerzas militares navales y aéreas de EE.UU. en el sur del Caribe.
Estas declaraciones se producen la misma jornada en que la Administración de Donald Trump desplegó más de 4000 infantes de Marina y marineros adicionales en aguas que rodean América Latina y el Caribe con el supuesto objetivo de enfrentar a los cárteles de la droga, aunque se sabe que el 90 % de estas drogas llega a EE.UU. a través del océano Pacífico.
La misma jornada, la agencia Reuters reportó que los bombarderos SS Gravely, USS Jason Dunham y USS Sampson, equipados con misiles destructores Aegis, se desplegarían cerca de Venezuela como parte del esfuerzo de Washington para combatir el narcotráfico en la región.
Según la Casa Blanca, el mandatario venezolano es acusado de utilizar “organizaciones terroristas extranjeras como el TDA [Tren de Aragua, desmantelado en Venezuela], así como los cárteles de Sinaloa y de los Soles, para introducir drogas letales y violencia en EE.UU.”.
Desde la Administración Trump, se ha observado una creciente militarización de la región, mientras no se abordan de fondo las causas del aumento del consumo de drogas en Estados Unidos, el mayor mercado mundial para estas sustancias.
En una escalada de tensiones, la fiscal general de EE.UU., Pamela Bondi, fue aún más lejos, calificando a Maduro como uno de los mayores narcotraficantes del mundo y una grave amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos. Además, aumentó la recompensa a 50 millones de dólares por “información que conduzca al arresto” del mandatario venezolano.
Al respecto, Maduro reiteró su gratitud por las muestras de solidaridad recibidas desde distintas naciones ante lo que describió como intentos de imponer una narrativa hostil contra Venezuela.
“Les agradezco su solidaridad con este humilde presidente, primer presidente chavista, resteado con el legado. No es contra Maduro el ataque, es contra el pueblo”, afirmó Maduro y agregó que estos ataques también representan el racismo y discriminación del imperio norteamericano contra los latinos.
Puso de relieve también que más del 90 por ciento de los venezolanos rechazan cualquier tipo de fórmula fascista, intervencionista y golpista contra el país bolivariano.



