Las tradiciones y las leyendas yanquis
Se acercan las elecciones generales estadounidenses a paso de conga. Y digo así pues esto es como un carnaval de colores, tendencias, marañas, gritos, carreras, excentricidades, espectacularismos, peleas y mucho de todo un poco, sobre todo abundante dinero para gastar, malgastar y hasta comprar conciencias. Así y no de otra manera son las lecciones en esta nación. “Más tengo más puedo ganar”.
Tan reciente como ayer se celebró en el estado de Iowa, la elección primaria por partido para elegir el candidato de su preferencia. Por los rabiosos republicanos salieron en este orden, el disfrazado de dudoso origen cubano-canadiense-americano, el radical ultraderechista fiel amate del fascista Tea Party, Ted Cruz, actual senador por Texas, con un 27.7 % de los votos de solo unos 180,000 electores que votaron ese día. Le siguió Trump con un 24.3 % y el ascendente cubanito Rubio (de pelo negro) con un 23 %. Así mismo la senadora por New York Hillary Clinton se sobre puso por encima de su adversario Sanders, senador de Vermont, por los demócratas por un estrechísimo margen de menos de un medio por ciento. Esto dio pie a la salida de la contienda del aspirante de ese partido, de Martín O´Malley que era el tercer contendiente.
El capitalismo e imperialismo en su fase superior, se caracteriza por muchas cosas además de una explotación salvaje de recursos y seres humanos y también lo hace en sus propagandas que les han servido de comodín para muchas de sus artimañas dentro del país así como en el mundo entero. Algunas de estas pueden comprobarse en las tareas electorales y las supersticiones en que sume a la población.
Un ejemplo de esto es que hay una leyenda o tradición, que data de muchos años y se ha arraigado mucho más después de 1972, de que hay estados como los nominados caprichosamente Iowa y New Hampshire, para medir quienes triunfarán en los próximos comicios electoreros. Y la gente se lo cree ya que la propaganda y las leyendas sobre estos aspectos son como una especie de arte de un hechicero o mago.
En el Estado de Iowa, solo representa el 1 % de todos los delegados para la convención nacional de cada partido. Con una población de algo más de 3.1 millones de habitantes y con una composición étnica irracional con una mayoría enorme de blancos y solo un dos y pico por ciento de negros además del 5 % de hispanos, es el lugar escogido para sentar las bases del futuro candidato por ambos partidos a las elecciones de noviembre próximo. Y la gente se lo cree. Ese estado tiene una pequeña e intrascendente historia. Fue poblado por indios hasta el siglo XIX. Nada le hace deslumbrar sobre los demás 49 Estados de la Unión, sin embargo es allí donde se ha determinado junto a otro más pequeño, New Hampshire, con mucho menos territorio y habitantes que Iowa, quienes debieran ser los finalistas nominados a la presidencia del país más poderoso de la tierra. De todas formas se realizarán elecciones partidistas en todos los 50 estados por separados. ¿Cómo se pudiera entender esto? Veremos qué sucede en los demás.
Como serán todo es producto de leyendas y mitos que siempre los yanquis son expertos en realizar y que son seguidas ciegamente por su pueblo electorero
La pregunta de hoy ¿Por qué Iowa?, se queda sin respuesta razonable. .
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.










