Traducido del más allá por Max Lesnik
Las elecciones
La prensa amaneció hoy miércoles preñada de noticias de trascendencia, pero la que merece un contundente comentario de nuestra parte, para no andar con chiquitas o caminar por la cuerda floja, como hacen los flojos de piernas y los que quieren quedar bien con Dios y con el Diablo, es el de las elecciones 
Primer escenario. El aspirante presidencial socialista Bernie Sanders le ganó por amplio margen en el Estado de New Hampshire las elecciones Primarias del Partido Demócrata a Hillary Clinton abriendo una interrogante de quien pudiera ser al final de la jornada el candidato presidencial de ese Partido en los comicios generales del mes de noviembre.
Mi comentario. El triunfo de Sanders en las Primarias de New Hampshire sobre la señora Clinton expresa un descontento creciente del electorado joven del Partido Demócrata en contra de la vieja política tradicional representada por el apellido Clinton. Sin embargo hay mucho trecho que andar y al final a pesar de las inquietudes juveniles, creo que Hillary Clinton será la candidata Demócrata, resultando que el reto de Sanders dentro de las filas de ese Partido será de beneficio para la candidata Clinton puesto que la obliga a girar un poco más a la izquierda y así ponerse más a tono con el pensamiento del pueblo norteamericano, bastante cansado ya de que le digan que vivimos en el país de cacareado “sueño americano” cuando la inmensa mayoría lo que vive es una verdadera pesadilla, en la que son los ricos y los poderosos de arriba los que se comen la masa del jamón, dejando el hueso y la piltrafa a los pobres de abajo.
Segundo escenario. Del lado Republicano, el irreverente Donald Trump arrolla en las elecciones Primarias de New Hampshire, dejando bien atrás a sus rivales Ted Cruz, Jeb Bush y Marco Rubio, lo que lo apuntala como el más posible candidato presidencial de ese Partido, algo que no es del agrado de los poderes fácticos que manejan tras las bambalinas el gobierno de Estados Unidos.
Está claro que si Trump resultara ser el candidato presidencial Republicano, eso no quiere decir que el partido del elefante vaya a ganar la presidencia en los comicios generales, puesto que por su posición anti-inmigrante Trump no obtendría en las urnas una buena cantidad de votos hispanos para lograr el triunfo, ya que según los expertos en el tema electoral presidencial, un candidato Republicano tiene que obtener por los menos un 40 % del voto latino para ganarle a un candidato del Partido Demócrata cualquiera que este sea, incluyendo al socialista Sanders.
¿Y qué pasaría si al final de las Primarias, Sanders fuera el candidato de los Demócratas y Trump el de los Republicanos? En ese escenario, teniendo en cuenta de que ambos no son aceptables para el “Establishment” norteamericano, ni para los intereses de Wall Street, hay quienes piensan que lo más probable es que surja a palestra un tercer candidato presidencial como el multimillonario Michael Blomberg, ex alcalde de la ciudad de New York, que ha sido Demócrata, Republicano y ahora “independiente,” quien dice tener mil millones de dólares de su bolsillo para su campaña, así como el apoyo de Wall Street y del “Establishment” norteamericano, para con su candidatura presidencial impedir que llegue un Sanders o un Trump a la Casa Blanca.
El panorama electoral norteamericano está más que complicado como nunca antes. Al final, mi opinión, va a imponerse el “Gatopardismo”. Habrá que cambiarlo todo para que todo siga igual.
Y hasta mañana jueves amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
