El papa Francisco habló enfáticamente contra quienes niegan el fenómeno del cambio climático. En declaraciones a la prensa el domingo pasado, mientras volaba sobre las islas del Caribe azotadas por el huracán Irma, el papa Francisco dijo que los humanos deben progresar en las soluciones para el cambio climático y calificó de “estúpidos” a quienes siguen negando la existencia del fenómeno.
El papa Francisco enunció: “No vamos a retroceder, vamos a empeorar. Eso es cierto. Se sienten los efectos del cambio climático y los científicos nos dicen claramente el camino a seguir. Todos tenemos una responsabilidad –todos nosotros–, algunos pequeña, algunos grande. Una responsabilidad moral de no aceptar esta situación, opinar o tomar decisiones, y tenemos que tomarlo en serio. Considero que no es un tema para bromas. Quienquiera que niegue esto debe ir a preguntarles a los científicos. Ellos hablan muy claramente. Los científicos son precisos. El hombre es estúpido, una cabeza que no ve”.
El papa Francisco hizo sus declaraciones con un vendaje en el ojo debido a que se había golpeado la cabeza en el papamóvil mientras viajaba en Colombia.
El papa Francisco arribó sobre el mediodía a Italia y de inmediato se dirigió a la Basílica de Santa María La Mayor para hacerle una ofrenda a la virgen y darle gracias por la visita que estaba culminando.
Pero, durante la rueda de prensa que ofreció en el vuelo de regreso al Vaticano, su santidad señaló que fue lo que más le conmovió de su visita a Colombia. «Lo que más me impactó es que estaban los papás y las mamás, levantaban sus niños para mostrarle al papa para bendecir, como diciendo ‘este es mi tesoro, es mi esperanza, es mi futuro'», dijo el sumo pontífice.
El santo padre también confesó que lo que más emocionante de la vista fue la escena de padres y madres alzando a sus hijos al paso del papamóvil para que fueran bendecidos por su mano.
«Un pueblo capaz de tener hijos y mostrarlos así como diciendo ‘este son mi tesoro’, es un pueblo que tiene esperanza que tiene futuro», agregó el jerarca de la Iglesia Católica.
Su santidad también narró cómo fue el golpe que se dio en la ceja y el pómulo. «Fue solo un momento no más, fui allí para saludar a los niños y no he visto el vidrio y ‘poom'», comentó.
Con palabras jocosas expresó como sintió el golpe. «Me pusieron un ojo en compota», dijo entre risas el papa Francisco.
En el balance de su viaje a Colombia, Francisco puso de presente el contraste que encontró en Cartagena. «Comencé en una parte pobre de Cartagena, del otro lado la parte turística. Lujo y lujo sin medidas morales digamos», puntualizó.
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