Muy temprano desde la Habana Cuba, tuvimos para Radiomiamitoday.com un mensaje de Gerardo Hernández Nordelo en exclusiva de nuestro colega Nelson Ricardo.
Nuestro colega periodista Alexis Triana, presidente del ICAIC ofreció tambien en vivo momentos de la marcha en la Capital de todos los cubanos
TOMADO DEL PERIÓDICO TRABAJADORES
En todo el país se confirma que resistimos, creamos y vencemos (Cobertura Especial)
En la Tribuna Antimperialista José Martí más de medio millón de habaneros pidieron la paz y el cese del bloqueo del Gobierno estadounidense contra Cuba
Vivian Bustamante Molina
Vibró la Tribuna Antimperialista José Martí de La Habana con miles de voces que entonaron el Himno Nacional. Las mismas voces que antes y después de ese sagrado momento dijeron consignas expresadas año tras año, porque debemos continuar exigiendo el cese del ilegal y criminal bloqueo del Gobierno estadounidense.

En ese ambiente efervescente inició el acto central por el Primero de Mayo que nos trajo otra alegría: la presencia del General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder al frente de la Revolución Cubana. A su lado, el primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel, así como otros dirigentes del Partido y el Gobierno.
Y porque también pedimos la paz, la unidad, el cese de las agresiones a otras tierras hermanas, y porque la solidaridad nos distingue, una vez más ondearon banderas de disímiles naciones, portadas por estudiantes e integrantes de las delegaciones de diversas latitudes para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores. Las cifras son elocuentes, nos acompañan más de 825 hermanos y hermanas provenientes de 38 países y 152 organizaciones sindicales y solidarias con Cuba.
El acto comenzó con la intervención de Yolaidis Menéndez Valdés, representante de los trabajadores del sector de las industrias, quien enfatizó nuestra exigencia por el cese del bloqueo de los EE. UU. hacia nuestro país, y enumeró las limitaciones y carencias que sufrimos en las familias por la recrudecida política.
Este es el Primero de Mayo de Fidel, en el año de su centenario, y es respuesta contundente de los trabajadores y del pueblo de Cuba, afirmó Osnay Miguel Colina, miembro del Comité Central del Partido y presidente de la Comisión Organizadora del 22 Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, al pronunciar las palabras centrales del acto central por la efeméride, celebrado en la Tribuna Antimperialista José Martí.
Con las concentraciones y marchas en todo el país se confirma que no solo resistimos, también creamos y vencemos ante la adversidad, y cada día que pasa es una victoria para Cuba y para la paz, resaltó el dirigente sindical.
Previo a sus palabras, el General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez recibieron un cuadro que refleja la cifra de 6 millones 230 973 cubanos y cubanas mayores de 16 años de la población efectiva del país, que dieron su firma por la Patria, a partir del llamado de la sociedad civil en contra del bloqueo, el cerco energético y la guerra, dado a conocer desde el 19 de abril, en coincidencia con el aniversario 65 de la victoria en Playa Girón.
Hicieron la entrega Daniela Hernández, en representación de la Federación de la Enseñanza Media, la doctora Maritza Fonseca, especialista en el Instituto de Oncología y Radiobiología de Cuba, la poetisa, ensayista y crítica literaria Nancy Morejón y el atleta paralímpico Robiel Yankiel Sol Cervantes.
En defensa de la paz y la solidaridad
Miguel Colina resaltó que “el Primero de Mayo en Cuba es trinchera de la clase obrera internacional”.
“Pensaban vernos rendidos y aquí estamos con el pie en el estribo y combatiendo”, significó, a la vez que afirmó que los cuatro frentes en los cuales se marchó hasta el lugar del acto son frentes de lucha.
Asimismo, destacó que hoy reafirmamos nuestra estirpe mambisa y rebelde, en defensa de la paz y la solidaridad.
Los pueblos del Sur global clamamos por un destello de humanidad y esta isla insumisa sigue levantándose como un faro, afirmó.
Se refirió al impacto del bloqueo del Gobierno estadounidense que “ha llegado a niveles sin precedentes” con un costo material y financiero de miles de millones de dólares y que constituye el principal obstáculo para el desarrollo económico del país.
Pero ahí no queda su nocivo efecto pues dijo que es imposible llevar a una estadística lo que significa el cerco energético.
“Se trata de un despiadado castigo colectivo”; sin embargo, frente a todo pronóstico de esa maquinaria de guerra que incluye la intoxicación en redes sociales, ante amenazas irracionales de muerte, este Primero de Mayo confirma que no solo resistimos, también creamos, vencemos ante la adversidad.
Casi al concluir su intervención subrayó que durante las últimas jornadas, desde el 19 de abril, sentimos el orgullo y compromiso de plasmar la firma por la Patria, por la paz, contra el bloqueo, por defender sueños de niños, adolescentes y jóvenes, de padres y abuelos, en contra de las bombas y la muerte.
Es una manera de defender , con soberanía y con independencia, sentenció.
En la fiesta del proletariado mundial: juntos en un solo corazón
Yamila Causse
En esta gloriosa mañana de mayo, banderas de Cuba y de muchos países se alzan unidas, enalteciendo el orgullo de vivir en esta tierra. Pulóveres blancos, rojos y azules forman un mar de colores que ondea al compás de la patria. Es una mañana de alegría y de fiesta, porque aquí, como dijo Almeida, aquí no se rinde nadie.
Todavía la noche habanera no se había ido del todo, pero ya la Tribuna Antimperialista empezaba a desperezarse entre sombras. Las familias caminaban despacio por el malecón, los niños montados en los hombros de los padres, medio dormidos aún pero con la banderita ya agarrada en el puño. Los trabajadores, amigos todos se encontraban en las calles con un abraso fuerte y una botella de agua compartida; algunos venían de pasar la noche en sus centros como tradición compartida, y donde el dominó y la caldosa caliente habían hecho la espera más dulce.


El cielo era ese azul casi negro que empieza a desteñirse sobre las cabezas, como un pañuelo que pierde el tinte lavado por la brisa. Y entre la neblina suave y al ritmo de una conga lejana, La Habana amanecía convertida en una fiesta hecha de pasos, de sudor temprano y de esa alegría callada que solo entienden los que caminan juntos antes de que salga el sol.
Y cuando el sol pegaba en la espalda, la Tribuna se convertía en latido. Las consignas se mezclaban con las risas en un solo rumor profundo, y el mar, parecía aplaudir con sus olas contra el malecón. Los abrazos ya no eran de saludo, eran de hermanos que no se veían desde otros tiempos; las manos se buscaban, las cabezas se juntaban, y la bandera cubana ondeaba tan alta que parecía tocar las nubes de este Primero de Mayo.
Por un rato, no hubo precauciones ni distancias: solo esa certeza caliente de que, aunque la vida duela, juntos se puede más. Y cuando el mediodía empezó a devorar las sombras, la gente se fue despidiendo con la promesa de volver, las piernas temblorosas y el pecho inflado de esa alegría dura, la que no compra nadie, la que se gana caminando, sudando y compartiendo esos momentos.
En la Tribuna Antimperialista, escenario de grandes momentos para la nación, se congregaron cientos de amigos del mundo junto al pueblo cubano en este Día Internacional de los Trabajadores. A pocas horas de las siete, la claridad comenzó a teñir la ciudad y, desde distintos barrios, se acercaron los primeros habaneros para reafirmar que la patria se defiende, que la soberanía no se negocia. Se encontraban, además, extranjeros participantes de la pasantía sindical realizada por la Central de Trabajadores de Cuba hace unos días.
























Foto: Radio Rebelde
Foto: Aida Rivera
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Foto: Carlos Vanega
Foto: Joaquín Hernández Mena
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