Desde que muchos tenemos uso de razón nos han inculcado teorías, mitos, leyendas y como conclusión religiones enteras han pasado por nuestras vidas. Nos las cambian como si fuera un paso de un baile. Nos bautizan sin permiso. Otros las mantienen como parte intrínseca de sus existencias. El fanatismo criollo no diferente a los de otras latitudes. Este es como algo que se prende con facilidad. Es un celo excesivo hacia una devoción que tiene muchas interpretaciones.
Un ejemplo muy aglutinador son las fechas escogidas por los que ostentaban y aun lo hacen, el liderazgo religioso. Ya sean católicos, musulmanes, protestantes, budistas, etc..
Desde el siglo VII de nuestra era, se crea en Sevilla, España (560 – 636 dne) la Santa Misa de todos los Difuntos, dando su origen a que el primero y dos de noviembre, que sigue a la festividad de Halloween en algunos países incluyendo Estados Unidos, se honren a nuestros muertos, sean familiares o amigos o solamente conocidos de la sociedad. Posteriormente El Vaticano, en Roma, lo ratificó oficialmente dentro de los cánones católicos. Aunque esto de Halloween ya se ha convertido en una especie de relajo organizado por la industria comercial, no ha sucedido así como el Día de los Difuntos.
Hoy para los cubanos y otros países, es el Día de los Fieles Difuntos, y como tal esto que aparentemente no tiene barreras ni muros fronterizos entre las religiones, es como una de esas fechas solemnes que no tiene un acto central o una lugar especifico de “recordación o celebración”, sino que es un día como otro cualquiera.
La ceiba, un frondoso árbol de grandes y pronunciadas raíces, son objeto de uno de los cultos de la Regla de Ocha, donde y cuando en esta fecha se usa depositar ofrendas de alimentos a los muertos dentro de los hondos espacios entre esas raíces. Los católicos encienden velas y ponen flores a sus difuntos.
Por lo que a muchos ni les cuenta ni les importa este Día de los Difuntos, es siempre respetado como uno más en las historias criollas.
¡ Oh libertad de prensa, cuántas barbaridades se hacen en tu nombre !
El poder de la prensa, en sus tres ejércitos, la escrita, la radial y la televisiva – y ahora más reciente computarizada – es omnipotente a tal extremos que puede poner y eliminar seres humanos y convertirlos de pronto en “no personas”. Puede cambiar el giro de una tremenda y sensacional noticia, dependiendo de prisma por donde debe verse para después informarla a conveniencia de intereses especiales. Recuerdo como una simple anécdota, cuando un aspirante a la presidencia de Estados Unidos, que se proyectaba posible ganador en las elecciones de entonces, fue seguido por paparazis de The Miami Herald, y sorprendido en amoríos en un bote en las aguas de New York, cosa que le costó renunciar a la candidatura. Esto cambió radicalmente el rumbo de país por varios años.
Así las cosas vemos como nuestro gueto no escapa de estas cositas sueltas y sigue la saga de hacer descubrimientos feos y darlos inmediatamente a conocer, sin importar inútilmente herir susceptibilidades ni siquiera bajar héroes de sus altares, como es el caso del pelotero estrella de los Marlins, recientemente fallecido en un accidente, José Fernández.
Ahora resulta que este joven atleta admirado por muchos, la prensa amarilla descubre y publica, con fotos grades y detalles de primera plana, que el mismo, había ingerido sustancias de droga y alcohol antes del accidente. Los forenses lo dieron a conocer por ser ésta “una sociedad de libertad de expresión e información” y la bola inmediatamente creció como si fuera de nieve bajando desde una montaña.
Las noticias destructoras sobre este muchacho, fueron sin piedad y el ídolo parecía derrumbarse y sus padres y amigos disgustados le seguirían en la gran caída juntos con él.
Pedro como las coas pasan a veces más rápido que cuando realmente se originan, un poco tiempo después, contado en horas, se inaugura un avenida muy céntrica, con su nombre en homenaje a su historia, breve pero muy cerca del estrellato. O sea “un consumidor de drogas y alcohol, lleva su nombre en una avenida de nuestro gueto”, al menos alguno lo ven de esa cruel manera. A otros les importa un bledo estas noticias. Así es nuestro Miami de sol, playas y corrupción.
Esta es una respuesta que se las dejo a ustedes, amigos y no tanto también. ¿ Estuvo bien lo que se hizo de informar lo privado de este hecho o no ? ¿ Qué se ganó con todo este barullo?
Les habló, «Desde Miami». Roberto Solís.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís










