ESCUELA
La educación en Cuba es un fenómeno de masas, una conquista popular. Foto: Pedro Jorge Velázquez

El curso escolar 2021-2022 reinició en todas las escuelas cubanas, excepto en Las Tunas, que ya comienza el nuevo periodo 2022-2023; una oleada de uniformes y pañoletas inundó las calles cubanas para continuar el camino de aprender

Las aulas cubanas volvieron a llenarse de vida este 5 de septiembre, con la alegría contagiosa de su estudiantado, en el reinicio del curso escolar 2021-2022.

Desde todos los rincones del país, una avalancha de fotos de niños y adolescentes uniformados, camino a sus escuelas, inundó las redes sociales en la mañana de este lunes, confirmando el entusiasmo de las familias cubanas con la reanudación de las clases.

Claro que no será un curso signado por la abundancia, más bien por el amor y el sacrificio. No obstante, lo fundamental: maestros, lápices, libros, libretas y otros recursos estarán garantizados, como constancia de la voluntad de un país que, pese al asedio y las limitaciones materiales, mantiene intacta la decisión de continuar priorizando la educación de sus hijos.

«Feliz lunes de regreso a clases les deseo a los más de 250 000 docentes y 1 690 000 estudiantes que retoman el curso», escribió en Twitter el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

El mandatario señaló que el «Estado revolucionario lo garantiza». Y lo hace, a pesar de todas las adversidades que ha tenido que enfrentar el país, como consecuencia de la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo.

La semana anterior, en reunión para chequear los preparativos para la reanudación del periodo docente, luego de las vacaciones, Díaz-Canel advirtió que «contra viento y marea vamos a continuar con el curso escolar; y en medio de la adversidad vamos a hacer un buen curso».

Por su parte, la ministra de Educación, Ena Elsa Velázquez Cobiella, afirmó que en esta nueva etapa «seguiremos dando saber, amor y paz a nuestros educandos».

Tal como se ha informado, el curso 2021-2022 culminará el 19 de noviembre próximo, y nueve días después, el 28 de noviembre, comenzará el 2022-2023; salvo en Las Tunas, la única provincia que desde este propio 5 de septiembre abrió el nuevo curso.

Después de unas breves vacaciones, las escuelas vuelven a estar habitadas. Foto: Ricardo López Hevia

ESFUERZO Y VOLUNTAD

En la jornada de ayer, Velázquez Cobiella, en la secundaria básica Jinete Chullima, de La Habana, reparada capitalmente tras 12 años cerrada, subrayó que se ha trabajado y hecho un esfuerzo por lograr salir adelante en este curso; un esfuerzo del Partido, del Gobierno, de las máximas autoridades del país, los maestros, los padres y la comunidad en general, en función de crear todas las condiciones en las escuelas y con el empeño de continuar impulsando el sistema educacional cubano.

La Ministra afirmó que no ha sido posible reparar todas las escuelas. Existen aún instituciones evaluadas de regular y mal; sin embargo, el plan de inversiones es hasta diciembre, y ya se están pensando las intervenciones que se harán el próximo año.

Afirmó que, con los retos que impone la situación energética del país, los centros educativos tienen que ser ejemplo en el ahorro, para lo cual cuentan con la capacidad de rediseñar sus planes de acuerdo con las afectaciones que puedan enfrentar.

Desde Ciego de Ávila, Nolberto Roche Noa, subdirector general de la Dirección Provincial de Educación, explicó que desde el 29 de agosto se incorporó el personal docente para continuar la preparación de cara a lo que resta del actual curso y, a la vez, enfocarse en el próximo proceso, puesto que entre uno y otro, a diferencia de experiencias anteriores, no habrá un receso docente prolongado.

Se ha hecho un esfuerzo considerable para lograr alistar los centros educacionales. Foto: José M. Correa

Roche Noa explicó que el curso 2021-2022 difiere de otros, además de por el tiempo en el que se desarrollará, por trabajar con un currículo ajustado, en el que las modificaciones no solo se efectuaron en lo curricular, en cuanto a la cantidad de horas y frecuencias con que se impartió el contenido, sino también en su sistema de evaluación, que es diferente a los de calendarios previos.

Teresa Pérez Trinchet, directora de Educación en Granma, dijo a este diario que en la provincia se ha llevado, hasta los centros educativos enclavados en comunidades pertenecientes al Plan Turquino, la base material de estudio y de vida que requieren los estudiantes.

La directiva precisó que tanto en los centros internos existentes en el territorio, como en los círculos infantiles, los seminternados y escuelas especiales con régimen seminterno, se ha trabajado de forma priorizada para garantizar la alimentación escolar y la transportación de los docentes y los alumnos.

Pérez Trinchet dijo, además, que el curso reinicia con los desafíos ya mencionados, pero con el compromiso de seguir fortaleciendo los vínculos entre la escuela y la familia.

Foto: Granma