En esta celebración La Virgen Mambisa se rodeó de muchas banderas cubanas…
Traducido desde el más allá por Max Lesnik
Quien se lo contó a este Duende fue un amigo sacerdote católico de Miami a quien un lidercillo de la extrema derecha cubana del sur de La Florida intentó reclutar para que le ayudara a montar una show de protesta contra Cuba que sería orquestada a propósito de la fecha del 8 de septiembre, el día que los cubanos de la isla y los que viven en el exterior organizan procesiones en honor de la Virgen de la Caridad del Cobre.
Según me dijo el curita amigo mio, la idea que tenían los conjurados era la de aprovechar la concurrencia a las iglesias de los devotos de la Caridad donde se organizasen procesiones para entonces que tres o cuatro de los llamados “Disidentes”, desplegando banderas de los Estados Unidos- copiando a los chinos de Hong-Kong- a la vez que darían gritos de protesta contra la Revolución con la intención de que la prensa internacional se hiciera eco de la pretendida algarabía.
De la misma manera en Miami se haría también un show del mismo tipo en la Ermita de la Caridad del Cobre, aprovechando la devota concurrencia de feligreses a ese templo cristiano donde este 8 de septiembre se celebraría el día de la Santa Patrona de Cuba. En realidad solo fueron a la protesta de Miami cuatro gatos y una gatica payasa, los que no lograron hacer otra cosa que el más espantoso ridículo.
Todo resultó en Cuba un fracaso total. Las banderas norteamericanas que iban a ser introducidas en Cuba a través de una embajada extranjera no llegaron a su debido tiempo, como tampoco los llamados Disidentes alcanzaron su objetivo de protagonizar su show mediático que tenía por objetivo llamar la atención de la representación diplomática de la Unión Europea que se encontraba en La Habana de visita oficial para ratificar su convenio de cooperación con Cuba.
La “payasada” hizo un espantoso ridículo. Todo quedó, como diría García Márquez: “En una crónica anunciada de una protesta fallida”.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.












Un comentario
Muy estumulante informaciòn.Gracias