Traducido del más allá por Max Lesnik.
Explotó una Cloaca
La cosa se veía venir y la noticia está en la calle. Precisamente ayer lunes, cuando escribíamos nuestro comentario duenderil sobre el bajo rating de los Canales Cloacas de la televisión de Miami y los cambios de programación que por esa razón se están produciendo en el horario estelar de las 8 de la noche, un Jurado judicial del sur de La Florida dictaba un fallo condenatorio contra el empresario Omar Romay de nacionalidad argentina, quien según la sentencia dictada, está obligado a pagar a sus socios en el Canal Cloaca América TV, en calidad de indemnización la respetable suma de 59 millones de dólares.
Los beneficiarios del fallo judicial contra el argentino Romay son inversionistas españoles y mejicanos a quienes este pìllo suelas los había convencido de que invirtieran dinero en su empresa de televisión de Miami, en la seguridad de que ganarían millones de dólares lanzando al aire una programación de propaganda sucia contra Cuba y Venezuela, argumentando el tal Romay que la teleaudiencia de origen cubano y venezolano era tan absurdamente ingenua, por no decir estúpida, que el dinero invertido en dicho Canal Cloaca se multiplicaría con creces, como el milagro bíblico de los panes y los peces
En parte el pícaro argentino Romay tuvo razón en cuanto a ganar mucho dinero, convirtiendo el Canal 41 de la televisión local de Miami en una verdadera sentina de propaganda sucia contra Cuba y Venezuela.
Lo que no era cierto es que el dinero ganado se repartiera equitativamente como era lo acordado y debido, entre todos los socios de la empresa América TV, sino que todo se lo embolsilló el argentino, dándole la mala, como se dice en cubano, a sus socios españoles y mejicanos.
En fin de cuentas, otra estafa más, y de las grandes, que sucede en el Miami revuelto y brutal en que vivimos. Así fue como explotó el escándalo de intrigas y marañas que hizo crisis ayer lunes en una Corte judicial de La Florida. Eso no quiere decir que el Canal Cloaca América TV desaparezca del aire porque mientras hay clínicas de salud de leones, panteras y otras fieras, tendremos Canales Cloacas en Miami. Como hubiera dicho el gran cómico Trespatines: ¡Que cosa más grande chico!
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba cría. Bambarambay.











