Entre los 13 delitos señalados a Trump, están violar la ley de extorsión de Georgia, solicitar la violación del juramento por parte de un funcionario público, conspiración para hacerse pasar por un funcionario público, conspiración para cometer falsificación en primer grado y emitir declaraciones y documentos falsos. Foto: AFP.

El expresidente Donald Trump recibe su cuarta imputación. En la noche del lunes 14 de agosto, el gran jurado en Georgia, que ha investigado al expresidente por sus presuntos intentos de revertir los resultados de las elecciones de 2020 en ese estado, emitió una acusación formal.

En un informe de 98 páginas, presentado al juez del condado de Fulton, Robert McBurney, los fiscales enumeran un total de 41 cargos contra el líder republicano y otras 18 personas. No todos enfrentan los mismos cargos, pero todos han sido señalados de cooperar en los intentos por anular la derrota de Trump en Georgia durante las elecciones presidenciales de 2020.

El exmandatario, en particular, fue señalado de 13 delitos. Entre ellos, violar la ley de extorsión de Georgia, solicitar la violación del juramento por parte de un funcionario público, conspiración para hacerse pasar por un funcionario público, conspiración para cometer falsificación en primer grado y emitir declaraciones y documentos falsos.

Es el cuarto caso penal presentado contra el exmandatario y el segundo que le acusa de intentar subvertir los resultados de esa contienda que ganó el actual jefe de Estado, Joe Biden.

El nuevo pliego de acusaciones detalla docenas de presuntas acciones del ex jefe de Estado y sus aliados, incluida la súplica al secretario de Estado republicano de Georgia Brad Raffensperger a “encontrar” los 11 780 votos necesarios para anular la derrota electoral del republicano en ese estado.

Además, acosar a un trabajador electoral estatal que enfrentó falsas denuncias de fraude, e intentar persuadir a los legisladores de Georgia para que ignoraran la voluntad de los votantes y nombraran una nueva lista de miembros del colegio electoral favorables a Trump.

En una ejemplificación de las supuestas irregularidades cometidas, el informe describe un complot que involucra a uno de los abogados del expresidente para manipular las máquinas de votación en un condado rural de Georgia y robar datos de una compañía de máquinas de votación.

“La acusación formal alega que, en lugar de acatar el proceso legal de Georgia para las impugnaciones electorales, los acusados se involucraron en una empresa de crimen organizado para anular el resultado de las elecciones presidenciales de Georgia”, aseguró la fiscal de distrito del condado de Fulton, Fani Willis, cuya oficina presentó el caso, en una conferencia de prensa nocturna.

El documento señala que los acusados, “a sabiendas y deliberadamente se unieron en una conspiración para cambiar ilegalmente el resultado de las elecciones a favor de Trump”.

En la lista de presuntos conspiradores están el exabogado de Trump, Rudy Giuliani; el exjefe de gabinete de la Casa Blanca, Mark Meadows, y el exabogado de la Casa Blanca, John Eastman.

La fiscal del caso, Fani Willis, anunció que le da la oportunidad a los acusados de entregarse de forma voluntaria, a más tardar el viernes 25 de agosto, a mediodía.

Asimismo, Willis, que inició las investigaciones sobre este caso en febrero de 2021, afirmó que planea pedir una fecha para el juicio dentro de seis meses y que tiene la intención de juzgar a los acusados como un grupo.

Y es que la imputación se refiere a los involucrados como una “organización criminal”, acusándolos de delitos como influir en los testigos, allanamiento de morada, robo y perjurio.

Los 19 implicados enfrentan la acusación más grave de la lista de cargos: violar la Ley de Organizaciones Corruptas e Influenciadas por Estafadores (Rico), que acarrea una posible pena máxima de 20 años de cárcel.

Aunque esa norma fue aprobada en 1970 para especialmente luchar contra el crimen organizado y la mafia, los estados del país han promulgado leyes similares con algunos giros, por lo que se amplía a muchos otros tipos de “actividad delictiva organizada”.

El proceso legal en curso en Georgia se ha extendido durante dos años y medio. Willis ha investigado las acciones de Trump en relación con los esfuerzos por revertir su derrota en las elecciones presidenciales frente a Joe Biden.

Esta semana, el proceso marcó un hito, ya que un gran jurado del condado de Fulton comenzó a escuchar testimonios de testigos relacionados con el caso.

La rapidez con la que se ha desarrollado el proceso había llamado la atención, puesto que había dado algunos indicios de que las acciones legales estaban avanzando a un ritmo más rápido de lo previsto.

Según la agencia de noticias AP, un periodista independiente, George Chidi, mencionó que fue llamado a testificar ante el gran jurado el mismo lunes en lugar del martes, como se había anticipado inicialmente.

El caso contra Trump en Georgia se originó en gran parte a partir de una controvertida llamada telefónica que hizo el exmandatario a Brad Raffensperger, secretario de Estado de Georgia. En esta comunicación, que fue grabada y posteriormente divulgada, Trump presionó a Raffensperger para “encontrar” suficientes votos que le permitieran revertir su derrota electoral en el estado.

“Todo lo que quiero hacer es esto, solo quiero encontrar 11 780 votos, que es uno más de los que tenemos porque ganamos el estado”, se escucha decir al exmandatario republicano en el audio divulgado por la prensa local.

Georgia fue uno de los puntos en los que los resultados electorales tuvieron un estrecho margen entre republicanos y demócratas. Fue allí donde Trump habría centrado sus esfuerzos para revertir la derrota electoral frente al ahora presidente Joe Biden, aunque no sería el único punto en el que el exmandatario habría tenido injerencia.

Esta grabación llevó a que Willis iniciara una investigación sobre los esfuerzos de Trump para influir en los resultados electorales.

Las tensiones aumentaron cuando se reveló que Trump también había contactado a otros funcionarios de Georgia en un intento de anular los resultados. Las acciones y declaraciones de Trump, junto con la filtración de la llamada a Raffensperger, desencadenaron la investigación en curso que ahora ha llevado a la presentación de cargos penales.

Según The Washington Post, Georgia se convirtió en el epicentro de los esfuerzos de Trump y su equipo por revertir los resultados electorales.

La estrategia de Trump habría tenido diversos frentes. Sus aliados presionaron a los funcionarios estatales y llevaron a cabo una campaña de desinformación que incluyó acusaciones infundadas de fraude electoral y la propagación de teorías conspirativas sobre el proceso de votación.

Muestra de ello fue la acusación de Trump y Rudy Giuliani contra dos representantes electorales del condado de Fulton, Ruby Freeman y su hija Shaye Moss, de que estaban involucradas en prácticas fraudulentas. Unas acusaciones que desencadenaron en amenazas y hostigamientos a las funcionarias.

Como relata el diario estadounidense, las dos mujeres testificaron ante el comité que investiga los hechos del asalto al Capitolio el 6 de enero, por los que Trump fue acusado la primera semana de agosto, y relataron cómo fueron afectadas sus vidas tras el hecho. “Perdí mi nombre, perdí mi reputación”, dijo Freeman.

Trump y su equipo habrían buscado todo tipo de evidencias de que los resultados en ese estado habían sido alterados.

Sin embargo, los intentos del mandatario no lograron revertir la victoria de Biden. Incluso después de su ratificación, el expresidente habría llamado al gobernador de Georgia, Brian Kemp, para reprenderlo por certificar el triunfo electoral de su rival, señala el medio.

Llamadas de ese talante habrían recibido múltiples funcionarios republicanos del estado que, según las acusaciones, fueron incitados por Trump para hacer todo lo posible para revertir su derrota.

La imputación por el jurado de Georgia es la cuarta en menos de cinco meses que recibe el magnate y la segunda relacionada con su intento –truncado– de quedarse un mandato más en la Casa Blanca en detrimento de lo que decidieron los votantes.

(Tomado de France24)