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Cubainformación.- José Ramón Cabañas Rodríguez, director del Centro de Investigaciones de Política Internacional de La Habana, ha publicado las preguntas que El Periódico le realizó para su reportaje sobre la presencia de buques rusos en la bahía de La Habana, con su respuestas íntegras. El diario consideró relevante poner al mismo nivel sus impresiones y las de un «escritor disidente» (Abraham Jiménez) que, durante años, cobró su salario en el medio digital El Estornudo con fondos procedentes del Gobierno de EEUU. ¿Quizá para dar voz en este tema, también, a las posiciones de la Casa Blanca?


A propósito de la visita de medios navales rusos a Cuba. Verdades y devaneos

José Ramón Cabañas Rodríguez

Director del Centro de Investigaciones de Política Internacional (La Habana)

En días pasados recibimos una solicitud del diario español El Periódico, para responder preguntas relacionadas con la presencia en Cuba de medios navales rusos.

A continuación, copiamos la dirección digital en que aparece el texto preparado a partir de nuestras respuestas, que se mezclan con criterios obtenidos de otras fuentes: https://www.elperiodico.com/es/internacional/20240613/flota-militar-rusa-llega-cuba-103677600

Teniendo en cuenta que la periodista se vio obligada a hacer un ejercicio de síntesis y que sus editores deben haber recortado aún más, copiamos a continuación nuestras respuestas originales, de manera que el lector pueda ver las ideas en contexto y extraer sus propias conclusiones.

¿Es este (Crisis de Octubre) un referente válido para lo está pasando actualmente?

Relacionar esta noticia con algo sucedido en octubre de 1962 es tan inadecuado como suponer que cada vez que un grupo naval estadounidense se mueva por el sudeste asiático deberían sonar las alarmas en Hiroshima y Nagasaki.

Hoy no existe la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, ni el llamado campo socialista, la OTAN incumplió todas las promesas que hizo desde la desaparición de ambos de no expandirse hacia el Este, creando enormes riesgos estratégicos.

La instalación de sistemas coheteriles con carácter defensivo en Cuba en aquella época, sucedió inmediatamente después de una invasión militar organizada desde Estados Unidos contra la Isla (Playa Girón). El gobierno cubano siempre estuvo a favor de hacer pública tal iniciativa, las autoridades soviéticas se opusieron y el resto de la historia es conocida.

Hoy Cuba y Estados Unidos tienen formalmente relaciones diplomáticas y, por tanto, diversos canales para tratar estos y otros asuntos aún más sensibles. Estamos hablando de tres medios navales (un submarino, un petrolero y un remolcador) que vienen a un puerto cubano en una región en la que Estados Unidos tiene 80 bases militares y otros muchos medios de dominación. Cuba ha divulgado de forma soberana la información, con tiempo adecuado de antelación.

En años recientes hemos recibido destacamentos navales de Canadá, Francia, España, Reino Unido, Japón, Holanda, México, Guatemala, Brasil, Jamaica, China y Rusia en visitas amistosas y de cooperación. La mayoría de ellos no han merecido la atención de la prensa internacional. De hecho, ya se ha anunciado el arribo a Cuba, el 14 de junio próximo, de un buque de la Armada Real de Canadá, HMCS Margaret Brooke. Hasta ahora los canadienses no han merecido titulares.

El 5 de julio del 2023 Cuba denunció la presencia de un submarino nuclear estadounidense en el perímetro de la Base Naval ubicada en el territorio ilegalmente ocupado en Guantánamo, Cuba. Pocos medios de países que se consideran aliados de Estados Unidos consideraron nuestras preocupaciones como una noticia.

Por tanto, debemos situar cada hecho en su contexto y evaluarlos de forma objetiva.

¿En qué medida nos debería preocupar la situación actual?

Si la pregunta se refiere al hecho particular de la visita, reiteramos lo dicho antes, en el sentido de que no debe  tener una repercusión más allá del plano amistoso bilateral Cuba-Rusia.

Ahora, si nos referimos a la situación actual en el contexto más general, debemos preocuparnos por muchas cosas. No cesa el genocidio contra Palestina y la comunidad internacional no es capaz de articular una respuesta coherente que detenga la masacre.

La OTAN insiste en la búsqueda de una solución militar en Ucrania, con el único objetivo de satisfacer a los grandes productores de armamentos. Los países poseedores de las mayores reservas de los minerales más codiciados son los que tienen menos desarrollo y son víctimas de constantes planes de desestabilización.

La Humanidad en su conjunto no ha extraído las principales experiencias del combate a la COVID19 y no se prepara para próximos eventos, al  tiempo en que proliferan por el mundo laboratorios biológicos financiados por instituciones militares.

Se está produciendo una cuarta revolución industrial que creará más distancia entre los países más desarrollados y los que han sido espoleados una y otra vez, para garantizar el bienestar de aquellos.

Existen muchas razones para preocuparnos y para ver cada día el concepto de paz como un objetivo por alcanzar y no como un logro compartido.

¿Cuáles son las consecuencias potenciales, cuáles son los impactos reales inmediatos, y las amenazas a tener en cuenta, aunque de momento no se hayan producido?

El tema que le preocupa no tendrá otra repercusión más allá de terminada la visita a Cuba. Si acaso quedará en la historia como otra oportunidad para atraer la atención sobre temas cubanos con un sentido negativo y de paso fomentar sentimientos antirusos.

Curiosamente la prensa es muy activa en el tratamiento de ciertos temas, pero raramente hace una mirada retrospectiva sobre lo ya dicho y no reflexiona sobre si estuvo apegado a la verdad, o no. Solo en los últimos años se ha especulado sin límites sobre supuestas ataques a la salud de diplomáticos extranjeros radicados en La Habana, sobre la supuesta presencia militar de Cuba en Venezuela. Se ha hablado una y otra vez de alegadas estaciones espías chinas en la Isla y ahora surge una “preocupación” sobre la visita de tres medios navales.

No se informa sobre la inexplicable permanencia de Cuba en la lista de países que supuestamente patrocinan el terrorismo, confeccionada por el Departamento de Estado, y los impactos que ello conlleva para su economía.

No se dice que Cuba es uno de los países que más ha aportado a la paz, no solo en Colombia, sino en todo el continente. No se dice que Cuba es el único país que ha organizado dos cumbres del Movimiento de Países No Alineados (1979, 2006) y dos cumbres Sur o G77 más China (2000, 2023), lo cual implica un gran respaldo por parte de la comunidad internacional.

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