La extrema derecha del Miami cubano también se ha fanatizado con Donald Trump. Solo hay que escuchar los programas de “micrófono abierto” de las emisoras de radio Cloacas del sur de la Florida para saber hasta qué extremo el fanatismo irracional ha calado en las mentes de estas gentes.
Sin embargo son muchos los que piensan que se trata de un simple acto de oportunismo político, puesto que estos “Trompistas” de nuevo cuño antes apoyaban a Jeb Bush, después a Ted Cruz o al “pequeño” Marquito Rubio- el calificativo es de Trump- dejando en solitario en el campo del “trompismo” miamense a un abogado cubano de apellido Palomares que era el único que daba la cara por Trump en los Canales Cloacas, defendiendo a capa y espada al multimillonario atípico candidato presidencial del Partido Republicano.
El “trompista “ Palomares con toda seguridad estará diciendo a estas alturas que si todos los cubanos de Miami que ahora dicen haber votado por Trump lo hubieran hecho de verdad, este hubiera ganado y no perdido por una abrumadora mayoría de votos el importantísimo Condado de Miami-Dade.
Oportunismo aparte- cambiar de casaca no es algo nuevo en los cubanos- los “Trompistas” de nuevo cuño que no son pocos en el Gran Miami tienen una tarea y un deber por delante. Reclamarle al nuevo Presidente de Estados Unidos que eche abajo la resolución de última hora del Presidente Obama que eliminó la política de “Pie secos-Pies Mojados- para que los cubanos varados en Méjico y América Latina puedan entrar libremente a territorio norteamericano como es el deseo de ellos, para demostrar así que la nueva Casa Blanca corresponda con hechos y no con simples palabras las promesas de campaña electoral hechas a los cubanos de la extrema derecha de Miami. “Que vengan todos” es el grito que sacude a la Calle 8 de la Pequeña Habana.
Los vociferantes “Trompistas “cubanos de Miami tienen la palabra. Ahí se las dejo de tarea.
Les habló para Réplica de Radio-Miami su director Max Lesnik.
