A continuación les traslado un interesante comentario del periodista uruguayo radicado en La Habana, Fernando Ravberg.
¿Es posible crear un sistema de salud para todos los cubanos?
Hace pocos días publicábamos un artículo sobre los emigrados que visitan Cuba para recibir atención médica gratuita. El tema despertó una acalorada polémica, en la que incluso hubo un comentarista que acusaba de corrupto a un médico sin siquiera conocerlo.
Algunos consideran impropio que quienes viven y aportan en otra sociedad se beneficien de los servicios de salud financiados con el esfuerzo de los cubanos que residen dentro de la isla y de los médicos que, separados de sus familias, cumplen misiones en diferentes países.
Otros argumentan que los emigrados tienen derecho a recibir estas prestaciones sociales por ser ciudadanos cubanos. Agregan que pagan muy caro todos los trámites migratorios y envían remesas por más de U$D 2000 millones, dinero que entra al país sin contrapartida.
A pesar de ser todos cubanos podría haber cierta incomprensión cultural. Viendo a los emigrados con cadenas de oro y buenos carros, es difícil comprender, para alguien que viva en Cuba, que esa persona pueda carecer de un seguro médico o que tenga uno que no cubre ni una gripe.
En tanto, los emigrados se quejan de que la gente de la isla no entiende lo que cuesta ganarse el pan, el sacrificio de enviar U$D 50 a la familia después de pagar las facturas o el precio disparatado de los servicios de salud en los EEUU, donde reside la mayoría de la emigración.
Difícilmente encontraremos estas situaciones entre los emigrados que radican en países como Francia, Alemania, Noruega e incluso España, donde los ciudadanos tal vez no ostenten tanta riqueza pero, en cambio, tienen derecho a una total cobertura de la salud pública.
Siempre queda fuera la atención dental, la cual en casi todos los países del mundo, incluso en la magnífica Suecia, debe pagarse aparte. En este sentido, Cuba es una excepción dado que el dentista es también gratuito y hasta obligatorio en el caso de las embarazadas.
Fuera es tan caro que se puede pagar a crédito. Un amigo viajaba desde Washington a Cuba para atenderse la dentadura y de paso visitar a su familia. Pagando el pasaje aéreo y dándole una jugosa propina a su odontólogo, le costaba más barato que atenderse en EEUU.
El artículo que publicamos sobre este tema fue escrito por la disidencia, por lo cual es difícil que contenga propaganda a favor del gobierno cubano. Además, cualquiera que viva en Cuba sabe que muchos emigrados se atienden aquí e incluso se llevan medicinas para Miami.
Es raro que un cubano no ayude a otro que tenga alguna dolencia y mucho más extraño es que un médico le niegue la atención por asuntos burocráticos. Estas “ilegalidades” ocurren a diario, pero cuando la solidaridad entre conciudadanos no es legal, lo que hay que revisar es la ley.
Yo pago un seguro médico en Cuba de U$D 2000 al año, puede parecer mucho pero los costos de la salud son altos. Me alegra decir que en varios años lo he usado solo unas 3 o 4 veces pero me acuesto tranquilo pensando que ante cualquier eventualidad seré atendido.
Hubo una época en que casi todo el que pudiera llegar a la isla recibía atención médica gratuita pero los tiempos han cambiado. Hoy los recursos de la salud apenas alcanzan para los que viven en Cuba y regalarlos sería como desvestir un santo para vestir a otro.
Tal vez pudiera pensarse en algún seguro especial para los emigrados, en el cual el aporte sea justo y equitativo, en el que se tuviera en cuenta los años trabajados en Cuba, y que incluya la atención dental, para que se ahorren la que deben pagar en los países donde residen.
No pretendo dar soluciones, no sé nada sobre administración de la salud, menos aun sobre seguros sanitarios, estas son apenas algunas ideas que se me ocurrieron esta semana leyendo vuestros comentarios, conversando con amigos y consultando a un par de médicos.
¿Sería realmente tan difícil encontrar un mecanismo que comprenda dar atención médica a todos los cubanos sin importar donde residan y que a la vez permita que todos contribuyan a financiar la Salud Pública de la isla? No lo sé pero creo que valdría la pena pensar en ello.
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís Ávila










