Estrechos, peajes y bloqueos

En la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos del Mar no existe ninguna disposición que ampare el cerco marítimo que en 2025 estableció Estados Unidos sobre Venezuela y que culminó con el secuestro de su presidente. En 1962 cuando, como parte de la Crisis de los Misiles, el presidente Kennedy ordenó el bloqueo naval a Cuba, no existía la mencionada convención que hoy tampoco evita el embargo naval petrolero a la Isla ni el doble bloqueo del estrecho de Ormuz, cerrado por Irán y luego bloqueado por Estados Unidos, lo cual ha creado una inédita situación naval.
Los océanos son cinco: Ártico, Atlántico, Pacífico, Índico y  Antártico. Los mares abiertos que forman parte de ellos son decenas. En conjunto constituyen más del 70 por ciento de la superficie del planeta (361 132 000 km²), albergan entre el 50 y el 80% de la vida y por ellos circula el 80 por ciento del comercio mundial.
A diferencia de la Tierra que está dividida en unos 200 estados que, en conjunto ejercen soberanía sobre diferentes espacios, sólo una pequeña porción de los mares y océanos forma parte de sus aguas adyacentes o territoriales, el resto lo constituye el océano mundial o las aguas internacionales, actualmente regidas por la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos del Mar, adoptada en 1982.
La cuestión de la libertad de los mares y océanos, junto a la piratería y la cuestión de los estrechos marítimos figuran entre los elementos históricamente más problemáticos respecto a los mares. Por lo general se trata de pasos angostos, próximos a las costas por lo cual, debido entre otras cosas, a la existencia del “mar territorial”, los estados ribereños ejercen vigilancia, reivindican soberanía, incluso cobran peajes.
Por ejemplo, el problemático estrecho de Ormuz entre Irán y Omán, con unos 36 kilómetros de ancho y sobre cuyas aguas tienen derecho los dos estados. Debido a que cada uno reivindica como aguas jurisdiccionales los 12 kilómetros internacionalmente reconocidos, quedan menos de 20 kilómetros para el tránsito de entre 80 y 130 grandes buques diarios, lo cual significa alrededor de 30.000 anualmente, en los cuales se traslada el 20 por ciento del petróleo y el gas que consume el mundo.

Estos elementos y las necesidades del comercio mundial han hecho necesario el establecimiento de regulaciones, la principal es la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos del Mar, la cual consagró el Derecho de Tránsito (artículo 37) del cual disfrutan todos los buques.

Entendiéndose por “Derecho de Tránsito” el paso rápido e ininterrumpido, durante el cual los buques avanzan sin demoras, absteniéndose de toda acción que perjudique o amenace a los estados ribereños y de cualquier violación de su soberanía.
Desde el punto de vista del comercio mundial, los estrechos y pasos marítimos más importantes son: Gibraltar, entre España y Marruecos, conecta a Europa y África y al mar Mediterráneo con el Océano Atlántico. Su parte más angosta tiene unos 14 kilómetros de ancho.
Ormuz, entre Irán y Omán. Eslabona el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo. El propio Irán, así como Arabia Saudí, Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, principales exportadores mundiales de petróleo y gas e importadores de numerosos artículos de consumo, entre ellos casi todos los alimentos que consumen, dependen de esa ruta. Además, el Estrecho de Ormuz también es vital para fines militares y de seguridad nacional y colectiva.
Malaca. El estrecho de Malaca, es el más transitado del mundo con 50.000 buques al año y la cuarta parte del comercio mundial de mercancías. Se ubica entre la península malaya e Indonesia. Comunica al océano Índico con el mar de China Meridional.
El Estrecho del Bósforo en Turquía, es uno de los espacios marítimos más urbanos y bellos del mundo, une al Mar Negro con el Mar de Mármara y el Mediterráneo, separa a Estambul en dos continentes y une a Asia con Europa. Oscila entre unos 700 metros en su punto más estrecho y 3,7 kilómetros en el más ancho.
El estrecho de los Dardanelos en el noroeste de Turquía conecta el mar Egeo con el mar de Mármara. Al mismo tiempo, separa la parte europea de Turquía de la asiática. Tiene unos 61 kilómetros de largo y entre 1,2 y 6 kilómetros de ancho. Es de los más importantes del mundo.
El estrecho de Bab-el-Mandeb está situado entre el Mar Rojo y el Golfo de Adén. Conecta el Océano Índico con el Canal de Suez y desempeña un papel clave en el transporte marítimo mundial. Tiene aproximadamente 32 kilómetros de largo, 26 kilómetros de ancho en su punto más estrecho y 137 metros de profundidad. Es de vital importancia para el transporte de mercancías entre Europa, Asia y África, y es una de las principales rutas para los barcos que utilizan el Canal de Suez. En las presentes circunstancias, junto a las luchas legítimas, en sus aguas se ejercen formas solapadas de piratería.
Estrecho de Bering debe su nombre a Vitus Bering, explorador danés al servicio del Imperio ruso que lo cruzó en 1728; otros investigadores consideran que este estrecho ya había sido descubierto y cruzado en 1588 por el español Lorenzo Ferrer Maldonado, pero el homenaje a Bering se ha consagrado.
En el Canal  de la Mancha que une a Inglaterra con Francia y con el continente, se encuentra el estrecho de Dover con un ancho de 34 kilómetros. Es un importante paso para los buques de carga y transbordadores que navegan del norte de Europa a diversos destinos mundiales.
Aunque existen varios pasos marítimos artificiales obra de la ingeniería, los más notables son  los de Suez y Panamá,
Perteneciente a Egipto, el canal de Suez es la realización de una idea surgida en la antigüedad para unir al Mar Mediterráneo con el océano Atlántico. Fue construido entre 1859 y 1869. Mide 193 km de largo. Fue nacionalizado en 1956 por Gamal Abdel Nasser, lo cual provocó la Crisis de Suez y la invasión anglo-francesa- israelí. Es de vital importancia para el comercio mundial al facilitar la comunicación entre Europa y Asia. Egipto cobra un peaje ajustado al tipo y tamaño de los buques.
El peaje más caro del mundo es cobrado por atravesar el Canal de Panamá que ajustado, a los tipos y tamaños de los barcos es de: portacontenedores entre 300.000 y 400,000 dólares, cruceros entre 150.000 y 300.000. Los buques militares cuestan entre 750.000 y un millón de dólares. Debido a su calado de 1092 pies, ningún portaaviones puede pasar por el Canal de Panamá. Técnicamente, sin sumergirse los submarinos, pudieran cruzarlo cosa que ha ocurrido en raras ocasiones.
La actual confrontación entre Estados Unidos e Irán que incluye acciones combativas en torno al estrecho de Ormuz, configura eventos extremadamente peligrosos que ya incluyen el cierre y el bloqueo de la vía, pero pueden llegar a su total inhabilitación. La guerra puede alterar incluso la geografía. Luego les cuento más. Allá nos vemos.

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