
Cualquiera pudiera decir que esto que le han dicho a El Duende es una invención fantasiosa sin base ni fundamento alguno lanzada al viento por parte de uno que conoce y es enemigo de Rubio de atrás, con el ánimo de ponerle piedras en el camino al “camajancito “ Senador floridano de origen cubano, cuya carrera política tuvo su inició gracias al padrinazgo del ex Gobernador Jeb Bush a quien más temprano que tarde le clavó por la espalda el puñal de la traición , descarrilando así la posible presidencia del mas joven de los Bush al salirle al paso con su inoportuna aspiración a la candidatura presidencial Republicana en las elecciones Primarias presidenciales. Una batalla inicial en las que por culpa de Rubio tuvo que salir de la contienda el ex Gobernador para darle paso victorioso al que sería en definitiva Presidente de la nación norteña, en este caso el polémico Donald Trump.
Hasta cierto punto Donald Trump le debe su estancia en la Casa Blanca al travieso Senador Marco Rubio cuya desmedida ambición política dando brincos y saltos de trapecista de circo le quitó del camino a Bush al millonario empresario que así pudo calzarse la postulación Republicana y con ello la presidencia de Estados Unidos.
Ahora Marquito Rubio pretende que Trump le recompense el servicio prestado llevándole a él de la mano a la presidencia de Cuba como a un nuevo Estrada Palma del Siglo XXI. Al menos eso le dijo a El Duende alguien que sigue los pasos de Rubio y a quien conoce de chiquito.
¡Que de chiquito no se vale! Dice un refrán popular. Será solo un sueño de una noche de verano. Marco Rubio Presidente de Cuba, ¡Ja, Ja, Ja. Ahí se las dejo y los pongo a gozar.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










