Porqué son los demócratas la mejor opción 2016

 
hillary_clinton_para_el_presidente_2016_poster-r7cb26bfdf9e94a5eb368b1dc71d93430_ildzw_8byvr_1024Cuando la realidad nos demostró que una personalidad errática como Donald Trump, podría ganar la presidencia de Estados Unidos de Norteamérica, expresé que votaría por el Partido Demócrata y dije que Hillary no es la “menos mala de las opciones” sino la mejor.
En posteriores artículos y trabajos he dicho que la razón para expresar esa opinión es que Hillary estará sujeta a una plataforma que no surgió del “establecimiento” demócrata que ella representa, sino del compromiso con un sector de la sociedad que, durante las elecciones primarias de su Partido, identificó a Bernie Sanders con sus deseos e intereses sociales y de cuyo debate surgieron planteamientos concretos para mejorar la vida ciudadana de las mayorías del país. La selección de Hillary como la candidata del Partido Demócrata, no fue arrasadora y de aquí la necesidad de un compromiso de esa naturaleza.
Sanders, para el bien de todos, no es uno de esos “grandes líderes” y no parece pretenderlo, pero sí es un convencido de sus ideas y parece que confía en que la fuerza de la razón colectiva es capaz de alcanzar sus deseos una vez que estos son plasmados institucionalmente. Por eso se movilizó rápidamente, convirtiendo su derrota en triunfo, al imponerle al otro candidato el núcleo central de su plataforma de gobierno, a cambio de apoyarla.
Lamentablemente, la manera en que se realizan las elecciones en Estados Unidos hace pensar que uno vota por el Partido, representado en la figura de uno de sus militantes prominentes, previamente escogidos libremente por sus miembros antes de las elecciones generales. Sin embargo, el tiempo previo a ese momento convierte la fase final del proceso en una competencia individual, donde el glamour, las habilidades histriónicas o la más “convincente” actuación teatral, condiciona la decisión del votante. De esto se ha hablado mucho, siendo objeto de mofa por parte de la mayoría de países, aun cuando en ellos estos procesos son bastante similares.
No existe una elección donde, puramente y sin distracciones teatrales, las personas voten de acuerdo a un pensamiento sano, fundado en su mejor criterio. Para que esto fuese así se requeriría votar por la institución que presenta el programa y una vez elegida, sea ésta la encargada de escoger a la persona a cargo de implementarlo. Los debates entre contendientes tienden a distraer al votante de los objetivos. Una de las posibles maneras de evitar esto es dedicar el tiempo previo a las elecciones a realizar una labor de información pública, informativa, detallando en términos generales la Administración propuesta por la institución, pero sin enfrentamiento entre candidatos. El debate sería colectivo, institucional, con lo cual, los márgenes para la actuación personal quedan reducidos a su mínima expresión y los exponentes de los programas serían especialistas que no tengan el carisma ni el entrenamiento para Administrar un Estado y dirigir un gobierno. Especialistas, no burócratas. Académicos en asuntos sociales, políticos y económicos.
Los ciudadanos de las sociedades que vivimos y de todas las que han existido, han conformado a lo largo de los siglos la cultura del culto a las personas y las cosas. Tristemente esa tendencia es alimentada por todos los pensamientos políticos, aun por aquellos que platean la liberación del alma universal humana y el triunfo de la justicia social.
Parece ser que el pensamiento de Sanders se inclina por algo semejante pues no es militante de un Partido político, sino que se define como independiente. Lamentablemente para ser Presidente de Estados Unidos hay que pertenecer al Demócrata o el Republicano y por eso Sanders escogió postularse por uno de los dos, tal y como lo expresara en más de una oportunidad. La irrelevancia para los medios y el público de los otros partidos es tal que, aun con un porcentaje del 10% de aprobación, sus candidatos no son tomados en cuenta para los debates televisivos.
Ahora bien, ¿qué importancia tiene, votar en estas elecciones por el Partido Demócrata, si la persona que lo representa una vez electa Presidente, supone dejar de ser partidista y tendrá en sus manos un Poder que pocos gobernantes tienen?
La respuesta a esta pregunta sólo pueden darla las personas que apostaron por un verdadero cambio en estas elecciones, las cuales, rompiendo con todas las expectativas, se hicieron eco de las palabras de un señor de setenta y cuatro años de edad, poco conocido, salvo por quienes seguimos de cerca el desarrollo de las ideas sociales en Estados Unidos.
También es importante la voluntad de Bernie Sanders, porque aun cuando quienes lo apoyaron son lo suficientemente opinantes, no todos poseen el autoconvencimiento para insistir en una contienda que las mayorías consideran como una carrera donde se gana o se pierde. Para quienes sienten de esa manera, una vez terminada la partida, el único camino es regresar a casa. Para Sanders y muchos otros, no es así y la muestra es su reacción ante el resultado negativo, al igual que un número considerable de votantes identificados en sus ideas, quienes se disgustaron con él, porque no entendieron su apoyo a Clinton. Ambos actuaron por igual motivo: no querían ceder en sus ideas, porque están convencidas de ellas.
Por supuesto, quienes inicialmente se disgustaron con el espaldarazo que le dio a Hillary, luego entendieron. Especialmente porque al poco tiempo de terminada las elecciones primarias, Sanders renunció al Partido Demócrata y volvió a ser quien siempre ha sido: un independiente, con ideas progresistas y revolucionarias.
Nadie mejor para explicar lo dicho que sus declaraciones recientes al periódico La Nación:
 
“¿tengo fuertes diferencias de opinión con Hillary Clinton? Creo que todo el mundo lo sabe. El objetivo aquí no es, decir, «Hillary Clinton es lo mejor en la historia del mundo, es genial, es maravillosa, es increíble.» Lo que deberíamos decir es que si nos fijamos en prácticamente todos los temas importantes para la gente de este país -cuestiones como la gratuidad de la enseñanza pública media y universitaria -Hillary Clinton está ahora defendiéndolo para las personas que ganan $ 125.000 al año o menos. ¿Sabe una cosa? Eso es bastante revolucionario. Que va a transformar la vida de millones de familias en este país. Eso es lo que defiende Clinton.
Clinton está defendiendo que haya el doble de centros de salud comunitarios en este país, lo que significa que decenas de millones de personas -personas pobres- tendrán acceso a los servicios de salud, cosa que no tienen hoy en día. ¿Es eso significativo? Es muy significativo. Clinton está defendiendo la igualdad de remuneración para las mujeres, de modo que las mujeres no sigan cobrando 79 centavos de un dólar comparado con los hombres. Yo creo que una de las grandes crisis con las que se enfrenta el planeta es el cambio climático. Ocurre que Donald Trump no piensa que el cambio climático sea real. Clinton lo toma en serio.
No se trata de decir que queremos a Hillary Clinton o que estemos de acuerdo con ella en todos los aspectos. El objetivo es ir más allá y preguntar: ¿Qué candidato va a hacer un mejor trabajo para las familias de clase media y de clase trabajadora? Creo que la respuesta es obvia.”
Estas elecciones pueden dar lugar a un gran salto en el proceso evolutivo del sistema político estadounidense. Entre ellos una revaloración del sistema partidista que fue motivo de dudas cuando se aprobó la Constitución de 1784 y que pudiera eventualmente resurgir a partir del movimiento social que se incorporó a las primarias partidistas de este año, bautizado con el sugestivo nombre: Nuestra Revolución. En esto estriba la importancia de elegir el programa del Partido Demócrata independientemente de la señora Clinton.
Esto Sanders lo dejó muy claro en esa entrevista: “la política no se termina el día de la elección. El día siguiente a la elección, cuando Hillary Clinton gane, puede estar seguro de que yo y otros progresistas diremos a la Presidenta electa Clinton: “Mira bien la plataforma democrática que defendiste – porqué juntos, Presidenta electa Clinton, vamos a poner en práctica esta plataforma. Vamos a implicar a millones de gente en este proceso, que van a destruir los grandes bancos de Wall Street, que van a hacer gratuita la enseñanza media y universitaria, que van a ser muy agresivos respecto al cambio climático y que van a transformar nuestro sistema energético”.
Así lo veo y así lo digo
Haz clic aquí si quieres Responder, Responder a todos o Reenviar el mensaje

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *