Libertad de asesinar a mansalva

Se acaba de producir en Estados Unidos, a unos pocos kilómetros  del Capitolio de Washington un nuevo acto de violencia demencial en la que  un simple  y  común ciudadano  armado de un  rifle semiautomático disparó a mansalva contra  un grupo  de congresistas  del Partido Republicano que se encontraban practicando  Base Ball en un estadio de la ciudad  de Alexandria preparándose  para  enfrentarse  a sus rivales legisladores del  Partido Demócrata en un encuentro deportivo para una recaudación,  que sería donada  a una  obra  caritativa.

Uno de los legisladores Republicanos de los  que como otros tantos de su Partido  han sido  en el Congreso  defensores  de la tenencia  irrestricta de armas de fuego en  nombre  de la  libertad ciudadana , fue herido de gravedad  mientras que  el agresor moría  en la escena abatido  por las  balas de escoltas y  policías que se encontraban en el  lugar  pata proteger  el  evento deportivo de actos de  violencia  como el que  allí se produjo.

El autor  del crimen  no  era un  terrorista “Yijadista”  musulmán venido del Medio Oriente para tomar venganza de Estados Unidos por  sus políticas intervencionistas en aquella  convulsa región  del planeta. Se trataba  de  un norteamericano común y corriente que como otros tantos de ellos  van  por  la  vida  cegados  por  el fanatismo político que reina  en la  nación  norteña, un mal  agravado en estos tiempos de  la  era  del Presidente Trump en los  que el país  se encuentra  más divido como  nunca antes,  como no sea en los  tiempos  de la Guerra  Civil  de Norte  contra Sur  del  Siglo diecinueve.

La “Asociación Nacional  del  Rifle” y sus cabilderos que abogan con  millones  de dólares en donaciones a los  políticos norteamericanos para   impedir  que  se  aprueben leyes  que restrinjan el  uso  de  las  armas  de fuego es tan responsable  de  hechos  como el  que se produjo  en Alexandria como el  mismo autor  de tan abominable  crimen.

La sociedad  norteamericana  está gravemente enferma.  La libertad no puede ser tanta  como el de tener  derecho de asesinar  a mansalva. ! Abajo  las  armas!

Y hasta  la  próxima  entrega de El  Duende que con  mi gallo  me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.

rifles_armas_control_t670x470 !Abajo las Armas!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *