General prusiano Von Klausewitz
Traducido desde el más allá por Max Lesnik
Se dice por los historiadores de temas militares que un país en guerra no puede salir victorioso de ella, si su ejército tiene que pelear en dos frentes de combate a la vez, como le ocurrió a la Alemania de Hitler en la II Guerra Mundial cuando el jefe nazi-fascista decidió lanzar la operación “Barba Roja”- la invasión contra la Unión Soviética- al mismo momento que se enfrentaba a sus adversarios ingleses y norteamericanos en la Europa occidental que habían invadido Francia y en ruta hacia Berlín.
Ese error de cálculo del aventurero de Hitler selló la derrota de Alemania en la II Guerra Mundial y en consecuencia el fin del fascismo como sistema de dominación totalitario mundial.
Sentenciaba el General prusiano Von Klausewitz en su libro “En Guerra” que esta era “la política por otros medios”, a lo que habría que añadir por nuestra parte a manera de adaptación a esa realidad, que cuando se está en tiempos de paz “la política no es otra cosa que la guerra por otros medios”. Lo que es lo mismo al revés.
Dicho esto y al volver a la realidad del mundo actual, tenemos a los Estados Unidos con un Presidente que tiene abiertos no dos sino más de una docena de frentes a vez, tanto en el orden interno de su país como en el resto del escenario mundial.
Una “guerra de tarifas arancelarias con China”, una batalla contra México y Canadá por el tratado de Libre comercio de América del Norte”, a lo que se añade la confrontación retorica con insultos al país azteca dando lugar a la galvanización del orgullo nacional mejicano, en medio de un proceso electoral en esa nación fronteriza donde pudiera resultar electo Presidente el candidato que más encarne el nacionalismo azteca, algo que por supuesto no es nada bueno para Estados Unidos.
A todas estas tenemos el frente interno norteamericano donde el presidente Trump sigue empecinado en el muro de la frontera con México y lanzando sus “Tuits” en las redes sociales, dando palos a derecha e izquierda, como si todavía estuviera en campaña electoral frente a sus adversarios demócratas sin tomar en cuentas que él ya es el Presidente de todos los norteamericanos y como tal debiera comportarse como unificador y no como un máximo divisor del pueblo estadounidense.
Los aliados de Washington están preocupados. El resto del mundo también lo está. Una guerra con mil frentes abiertos nadie la puede ganar. ¡Sólo Dios o Satanás!. En eso anda metido el Presidente Trump. Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











