Ha sido un bochorno de marca mayor la actitud que asumió el Canciller mejicano Luis Videgaray en la asamblea General de la Organización de Estados Americanos que se viene celebrando en el balneario de Cancún -la tristemente célebre OEA- al darle su apoyo sumiso a la resolución condenatoria a Venezuela- que fracasó en su intento- orquestada por el Secretario General de dicha organización regional Luis Almagro siguiendo los hilos anti americanistas que salen de Washington.
El gobierno mejicano del Presidente Peña Nieto rompiendo la tradición de la política exterior de su país siempre reacia a seguir los dictados del coloso del norte se ha convertido en cómplice del lacayuno Luis Almagro en sus intentos por condenar a Venezuela al ostracismo diplomático en el continente americano.
El gobierno mejicano que representa el Canciller Videgaray no ve la viga en su propio ojo, que mientras le reclama Derechos Humanos al gobierno del Presidente Nicolás Maduro, enfrenta ante el mundo y su propio pueblo la acusación que le reclama responsabilidad criminal por la desaparición de los 43 estudiantes de Iguala en el Estado de Guerrero.
Mientras el Presidente norteamericano Donald Trump golpea a Méjico el gobierno de Peña Nieto en vez de responder con dignidad y valentía la afrenta que viene de Washington, lo que hace es pegarle traidoramente a Venezuela como si con ello pudiera mitigar la furia anti-mejicana humillante y soberbia que le viene del gobierno norteamericano del Presidente Donald Trump.
¡Ay Jalisco no te rajes!, cantaba el charro Jorge Negrete cuando le rendía honores a su Méjico lindo y querido. Pero esta vez Jalisco se nos rajó como una endeble Caña Brava ante el viento arrogante que le viene del norte.
Pobre Méjico. “Ayer maravilla fui, hoy sombra de mi no soy.”
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con m i gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











