Exigen fe de vida de Nicolás Maduro y Cilia Flores

 Exigen fe de vida de Nicolás Maduro y Cilia Flores
Foto: Internet

La vicepresidenta Ejecutiva de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, exigió al Gobierno de Estados Unidos prueba de vida del presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro y de la primera combatiente, Cilia Flores, tras el ataque perpetrado en la madrugada de este 3 de enero.
Rodríguez informó que las autoridades venezolanas desconocen el paradero del mandatario de la nación sudamericana y su esposa.
En el contexto de esa agresión, llamó a la unión nacional y aseguró que ningún gobierno exterior dará órdenes en Venezuela.
Tras los ataques, el presidente de EE. UU., Donald Trump reconoció en sus redes sociales la autoría, en colaboración con fuerzas del orden estadounidense, de las maniobras militares contra la población civil y objetivos militares en territorio venezolano.

Nadie va a vulnerar el legado histórico de nuestro padre fundador Simón Bolívar, ratificó la Vicepresidenta Ejecutiva.

Por otra parte, llamó al pueblo en su conjunto a defender lo más sagrado, que es el derecho a la independencia, al futuro, sin tutelajes de potencias extranjeras.

Asimismo, convocó a proteger los recursos naturales, que se sabe, son blanco del interés del imperio.

El presidente sabía que el Gobierno de EE. UU. es capaz de poner en riesgo la paz nacional y regional, insistió Delcy Rodríguez, quien además, acusó a Washington de irrespetar la soberanía, la tranquilidad y la paz ciudadana.

«Que nadie caiga en el desespero»: Diosdado Cabello habla tras ataques de EE.UU. contra Venezuela

El ministro de Interior, Justicia y Paz también hizo un llamado a la movilización popular.
"Que nadie caiga en el desespero": Diosdado Cabello habla tras ataques de EE.UU. contra Venezuela

El ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, condenó este sábado los ataques aéreos de EE.UU. contra su país y recalcó que la unión cívico-militar está desplegada para garantizar el resguardo del territorio.

«Llamo a la calma de nuestro pueblo. Confíen en el liderazgo, en la dirigencia del alto mando político y militar para la situación que estamos atravesando. Mucha calma, que nadie caiga en el desespero para facilitarle las cosas al enemigo invasor, terrorista, que nos atacó cobardemente», dijo Cabello en un mensaje transmitido por VTV.

En esa línea, recordó que esta «no es la primera lucha» que ha encabezado el pueblo venezolano, pero que la nación ha «sabido sobrevivir» a todas esas circunstancias. «Aquí hay un pueblo organizado, que sabe lo que tiene que hacer», afirmó.

Por otro lado, emplazó a los organismos internacionales a pronunciarse ante la agresión militar estadounidense contra el país suramericano: «¿Van a ser cómplices de esa masacre? Es un llamado solo a la reflexión», dijo.

No obstante, recalcó que pese a los ataques aéreos que se perpetraron con misiles y bombas contra instalaciones públicas y zonas civiles, «el país está en completa calma». «Venezuela sabe que ha sido agredida, este pueblo sabe lo que tiene que hacer», insistió.

«Perpetraron un ataque artero, vil, contra un pueblo que dormía. Cobardemente atacaron a este país, hago un llamado a las organizaciones políticas a pronunciarnos todos y mantenernos alertas. No caigamos en la desesperanza«, finalizó.

Daños en un edificio residencial tras la agresión de EE.UU. a Venezuela (VIDEO)

Varios edificios residenciales en Venezuela han sufrido graves daños estructurales como consecuencia de la agresión estadounidense de este sábado. El ataque ordenado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, ha provocado la condena inmediata del Gobierno venezolano, que «rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar».
Daños en un edificio residencial tras la agresión de EE.UU. a Venezuela (VIDEO)

 

«Gravísima agresión militar»

El Gobierno venezolano se pronunció este sábado luego del primer ataque aéreo perpetrado por EE.UU. contra la ciudad de Caracas «y los estados Miranda, Aragua y La Guaira», tildado como una «gravísima agresión militar«.

«Este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza. Tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas», indica un comunicado oficial.

En la madrugada se escucharon detonaciones en varios puntos de la capital venezolana. Reportes de redes sociales también indican el sobrevuelo de helicópteros.

En el comunicado, Caracas advirtió que el objetivo de los ataques «no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación».

Pese a las presiones, Venezuela advirtió a EE.UU.: «No lo lograrán. Tras más de doscientos años de independencia, el pueblo y su Gobierno legítimo se mantienen firmes en defensa de la soberanía y del derecho inalienable de decidir su destino. El intento de imponer una guerra colonial para destruir la forma republicana de gobierno y forzar un ‘cambio de régimen’, en alianza con la oligarquía fascista fracasará como todos los intentos anteriores».

En medio de la situación, el mandatario venezolano ordenó la implementación del estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, con el propósito de «proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada».

«Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista«, indica el comunicado. Del mismo modo, Caracas adelantó que acudirá ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas (ONU), el Secretario General de dicha organización, la Comunicad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y el Movimiento de países No Alineados (MNOAL) para exigir «la condena y rendición de cuentas del Gobierno estadounidense».

Por otra parte, Venezuela advirtió que se reservará «el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia», al tiempo que instó a la solidaridad internacional para repudiar la agresión extranjera.

Varios países, como CubaIránColombia y Turquía, entre otros, condenaron las acciones de EE.UU. y expresaron su respaldo a Caracas.

«Bloqueo total»

Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene un despliegue militar en aguas del mar Caribe próximas a Venezuela, que justificó en su día como una operación anticárteles. En contraste, Caracas ha catalogado estas acciones como una «amenaza» contra su soberanía y ha denunciado que el interés real de la Casa Blanca es concretar un «cambio de régimen» para así expoliar riquezas naturales venezolanas, particularmente el petróleo y el gas.

La decisión de Trump de ordenar «un bloqueo total y completo de todos los petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela» bajo el alegato de que ese país le había «robado» crudo, «tierras y otros activos» a Washington el pasado 16 de diciembre, representó un punto de inflexión en el marco de un creciente cerco militar sobre el país bolivariano.

«Venezuela está completamente rodeada por la Armada más grande jamás reunida en la historia de Sudamérica», anunció en esa oportunidad y prometió que el acoso iría en aumento, a menos que «devuelvan a EE.UU.» todo lo que, en su decir, se «robaron», aunque no presentó ninguna prueba que sustentara su señalamiento.

Acusaciones infundadas

De otro costado, Trump tachó a las autoridades venezolanas de «régimen ilegítimo» y designó a los miembros del Gobierno «organización terrorista internacional», lo que abrió la compuerta para intentar justificar el desenlace militar como única posibilidad para frenar lo que la Casa Blanca ha definido como una amenaza para su seguridad nacional.

En particular, acusó infundadamente a los altos cargos de Venezuela de usar «el petróleo de […] yacimientos robados para financiar el narcoterrorismo, la trata de personas, el asesinato y el secuestro», así como de enviar «inmigrantes ilegales y criminales» a EE.UU. Del mismo modo, afirmó que su administración no permitiría «que criminales, terroristas ni otros países roben, amenacen o dañen» a su país, ni que «un ‘régimen hostil’ se apodere» de un petróleo que reclamó como suyo, pese a que se ubica el subsuelo de Venezuela.

Colombia despliega toda su «fuerza asistencial» en la frontera con Venezuela

El dignatario colombiano rechazó la agresión de EE.UU. sobre su país vecino.
Colombia despliega toda su "fuerza asistencial" en la frontera con Venezuela

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció la madrugada de este sábado el despliegue de toda la «fuerza asistencial» del país en la frontera con Venezuela, en respuesta al ataque de los EE.UU. sobre suelo venezolano.

«Se despliega la fuerza pública en la frontera, se despliega toda la fuerza asistencial que dispongamos en caso de entrada masiva de refugiados», anunció en su cuenta en X.

El Ejército de EE.UU. inició un ataque contra Venezuela, acción que había sido anunciada semanas atrás por el mandatario estadounidense, Donald Trump, y rechazada repetidamente por Petro.

«El Gobierno de Colombia rechaza la agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina», reiteró Petro este sábado en la red social. «Los conflictos internos entre los pueblos los resuelven los mismos pueblos en paz. Ese es el principio de la autodeterminación de los pueblos que es base del sistema de las Naciones Unidas», añadió.

Como hizo previamente, comunicó que su Ejecutivo busca convocar de urgencia al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, al que se sumó recientemente Colombia como miembro no permanente.

«Invito al pueblo venezolano a encontrar los caminos del diálogo civil y su unidad. Sin soberanía no hay nación. Es la paz el camino y el diálogo entre los pueblos es fundamental para la unión nacional. Diálogo y más diálogo es nuestra propuesta», insistió el presidente colombiano.

Venezuela bajo el asedio de EE.UU.

  • Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene el mayor despliegue militar de las últimas décadas en las aguas del Caribe, con presencia sostenida de activos navales y aéreos. En un primer momento, Washington justificó esta operación bajo el argumento del supuesto combate al narcotráfico, responsabilizando, sin presentar pruebas, al Gobierno del presidente venezolano de contribuir a ese delito.
  • Con el paso de los meses, la narrativa oficial de Washington ha experimentado un giro previsible. Tal como había denunciado el Gobierno venezolano, el supuesto foco en el narcotráfico ha dado paso a un discurso abiertamente centrado en el control y la apropiación ilegal de los recursos energéticos del país suramericano, en un contexto de creciente presión económica y amenazas de uso de la fuerza. En las últimas semanas, EE.UU. ha incautado al menos dos buques petroleros, en un acto tildado por Caracas de «robo» y piratería».
  • La operación militar estadounidense también ha tenido consecuencias letales. Más de 100 personas han muerto como resultado de más de 30 de bombardeos contra pequeñas embarcaciones en aguas del Caribe y el Pacífico, sin que EE.UU. haya demostrado públicamente la vinculación de estas con actividades ilícitas.
  • Nicolás Maduro ha advertido en repetidas ocasiones que la riqueza natural del país es el verdadero objetivo de la agresión de EE.UU. contra Caracas.
  • La posición venezolana fue respaldada abiertamente por Rusia, cuyo representante permanente ante la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú tiene «todos los motivos para creer que lo que en la actualidad está haciendo EE.UU. contra Venezuela no es una acción puntual: se trata de una intervención que podría convertirse en un modelo para futuras acciones militares contra otros Estados latinoamericanos».
  • Además, China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba manifestaron su apoyo a Caracas.

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