Traducido desde el mas alla por Max Lesnik
Si escuchamos lo que se dice a toda hora por las emisoras Cloacas de la radio y la televisión en español del sur de La Florida, Donald Trump le debe la presidencia de Estados Unidos a la extrema derecha cubana de Miami.
Tanto lo repiten que ellos mismos se han llegado a creer como verdad indiscutida lo que no es más que una de esas “Fake News” que tanto gusta disparar al Presidente por sus “Tuits” en la Internet. Lo cierto es que la extrema derecha cubana de Miami y todos sus voceros “cacarecos” incluyendo políticos que van desde concejales y alcaldes hasta legisladores en el Capitolio de Washington de origen cubano que todos estaban aliados en el bando del ex gobernador Jeb Bush y cuando este salió derrotado de la campaña en las elecciones Primarias dentro del Partido Republicano, se pusieron al lado de Marco Rubio, el cubanito pícaro y ambicioso que creyó que podría llegar a la presidencia de Estados Unidos por su cara bonita de ser hispano-cuando eso parecía ser una ventaja- hasta que llegó Trump a la escena y comenzó a hablar del muro en la frontera y a despotricar contra los mejicanos y todos los extranjeros inmigrantes.
Lo cierto es – y ahí están las estadísticas de la Comisión electoral del Condado Miami-Dade que es donde viven la mayor cantidad de cubanos en Estados Unidos- que la candidata Demócrata Hillary Clinton le ganó por amplio margen de votos a su contrincante Donald Trump, algo que prueba de manera contundente que la victoria republicana en el Estado de La Florida nada tiene que ver con los votos de la extrema derecha cubana de Miami que ahora se adjudica un triunfo que en nada le pertenece.
A decir verdad, el único “Trumpista” cubano que salía públicamente a defender al hoy Presidente de Estados Unidos era un desconocido abogado de apellido Palomares, que dicho sea de paso no aparece hoy entre los que a título de cubanos han escalado posiciones en la administración Republicana de Donald Trump .
Haciendo buena mi memoria de Duende viejo y Diablo – más por viejo que por Diablo- me viene el recuerdo de aquel primero de enero del año 1959 cuando el triunfo de la Revolución contra la dictadura de Batista, que de la noche a la mañana los antiguos batistianos de trasmutaron en nuevos fidelistas, que poco les faltó a algunos de ellos en ser más papistas que el Papa a la hora de exhibir sus méritos revolucionarios.
El “Trumpismo” de la derecha cubana de Miami es una “Fake News” de las que tanto habla el Presidente Trump. Una mentira que los cubanos de Miami se la creen a fuerza de repetirla una y mil veces pero quien seguro no se la cree es el propio Donald Trump. Que de tonto no tiene un pelo y dirá que para embustes está él.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











