Traducido desde el más allá por Max Lesnik
En la etapa de las elecciones Primarias en Estados Unidos solo quedan tres aspirantes presidenciales en la contienda, dos de ellos Demócratas, Bernie Sanders y Hillary Clinton más el Republicano Donald Trump. Pero en definitiva solo cuando se celebren las convenciones nacionales de ambos Partidos se sabrán quienes serán los contendientes finales en las elecciones presidenciales del mes de noviembre.
Digo esto porque aunque Donald Trump ya casi tiene asegurada la cantidad de delegados necesarios para ser el escogido como el candidato Republicano, cualquier maniobra de última hora pudiera frustrar sus ambiciones puesto que en las altas esferas de ese Partido hay fuerzas muy poderosas- entre ellas el Clan Bush- que mantienen sus posiciones anti-trompistas por lo que ellos llaman “el bien del verdadero republicanismo” y de los Estados Unidos.
En cuanto a la lucha dentro de los Demócratas, si bien todo hace indicar que a estas alturas es muy difícil que Bernie Sanders logre alcanzar el número de delegados a la Convención, partidista para superar a Hillary Clinton, la decisión del aspirante socialista de seguir batallando hasta llegar a la Convención obliga a la espera y la cautela antes de decir que hay que dar por hecho la victoria de la ex Primera Dama de los Estados Unidos, puesto que la Convención es soberana y cualquier cosa allí puede pasar.
Así las cosas viene bien al caso la pregunta sobre ¿ qué papel juega el tema de Cuba en las elecciones presidenciales norteamericanas del mes de noviembre ?. Por lo pronto tanto los Demócratas Bernie Sanders como Hillary Clinton han dicho que continarian la política del Presidente Obama de mejoramiento de las relaciones diplomáticas hasta llegar al levantamiento del Bloqueo económico a Cuba, que es el gran obstáculo para esa normalización de las relaciones.
Otro tanto ha dicho por su parte Donald Trump, haciendo la diferencia con el republicanismo tradicional al que están suscritos los Congresistas Republicanos del sur de La Florida y la extrema derecha cubana de Miami que tiene como cabeza visible al ex congresista batistiano Lincoln Díaz Balart.
De manera que cualquiera de los tres aspirantes presidenciales que resulte electo en los comicios de noviembre, su política exterior hacia Cuba será la de mejorar las relaciones diplomáticas y la de trabajar con el Congreso por el fin de la Ley del Embargo a la isla. Quedarían por supuesto algunos obstáculos en el camino, entre uno de ellos el de la subvención económica a la oposición fabricada desde el exterior, como es el caso de los llamados ”Disidentes” aunque de buena fuente este Duende se ha enterado que tanto Bernie Sanders como Hillary Clinton y el mismo Donald Trump, han dicho cada uno de ellos en privado, que de llegar a la Casa Blanca no habrá razón alguna para pagar una opositor política en Cuba con dinero de los contribuyentes norteamericanos, si se quiere tener relaciones diplomáticas normales con Cuba y su gobierno.
En otras palabras que se irán del aire Radio y TV Martí y los llamados “Disidentes”, tendrán que doblar el lomo sembrando boniatos, o venir a Miami a vivir del cuento. ¡Porque se acabó lo que se daba!
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











