
Es verdad que un 9 % votó no, un 1.6 de los votantes anuló la boleta y que 2.5 de los electores votó en blanco, lo que puede calificarse como votos contrarios contra el proceso revolucionario, real y más positivo que negativo, porque rompe la imposible unanimidad y sirve para demostrar que no hubo trampas ni fraudes en el proceso comicial llevado a cabo en Cuba que tuvo una votación abrumadora por el SI con la cifra record de un 86.6 % de los electores que concurrieron a las urnas.
¡Tenemos ya una nueva constitución! Cuba tiene patria libre y soberana sin otro amo que el pueblo cubano.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










