LOS TRES VILLALOBOS DE LA IZQUIERDA DE AMÉRICA
Traducido desde el más allá por Max Lesnik
El panorama político y social de América Latina se estará realineando de una manera polarizada con los procesos electorales presidenciales que tendrán lugar en los próximos días en tres grandes países del nuevo continente. Colombia, México y Brasil, cuyos habitantes sumados constituyen la inmensa mayoría poblacional de toda la región, definirán sus destinos en las urnas cuando se enfrenten voto a voto la derecha conservadora incondicional, aliada de Estados Unidos y una izquierda moderada que nada tiene de radical, aunque se le quiera presentar como “revolucionaria comunista” por los medios de comunicación controlados por los grandes intereses creados del capitalismo salvaje.
En Colombia el derechista Duque, heredero político del ultraconservador ex presidente Uribe, piensa que si derrota a su rival Gustavo Petro en los comicios presidenciales colombianos de “segunda vuelta”, quedará definitivamente sepultado en el silencio, el clamor de las masas que reclaman en su país las reformas necesarias para la supervivencia de los sectores más humildes del pueblo colombiano, a los cuales el sistema bipartidista de Liberales y Conversadores los ha mantenido en la miseria por los años de los años, amén, en nombre de la llamada Democracia Representativa” dictada como receta permanente por el poderoso vecino del norte.
Efímera ilusión porque de vencer la derecha en la contienda colombiana eso no significa la liquidación de la izquierda que representa el candidato Petro, puesto que a partir de esa momentánea derrota temporal el panorama electoral colombiano quedará reconformado de una manera bien clara definida. Los ricos y poderosos que gobernarán para ellos, y los pobres y las clases medias del país, se agruparán en la oposición de izquierda, que al doblar de la esquina tendrá la victoria garantizada, puesto que el gobierno de “uribista” Duque en modo alguno resolvería los problemas de los más, puesto que su gobierno será solo para beneficio de los menos, dando por resultado que su victoria de ahora será sepultada mañana por una derrota segura.
En México y en Brasil la ecuación política y social es igual a la de Colombia puesto que las izquierdas de López Obrador y Lula Da Silva acababaran por llegar al poder más temprano que tarde, aunque en lo inmediato les arrebaten la victoria.
Es cuestión de matemáticas y de tiempo porque los más serán siempre más que los menos.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.













