ILLUSTRATION BY THE DAILY BEAST
Traducido desde el mas allá por Max Lesnik
Siempre se ha dicho- unas veces con razón y otras sin ella- que detrás de cada gobernante que aspira a cambiar las cosas en el mundo o en su país, hay siempre una “eminencia gris” que es quien en realidad tiene el poder real, porque se hace lo que él aconseja desde las sombras. Diríamos que es el hombre detrás del trono.
En el caso del nuevo Presidente de Estados Unidos Donald Trump a quien se señala en ese papel de siniestro Rasputín, es al consejero presidencial Steve Bannon que de oscuro periodista de un medio alternativo de la Internet llamado “Breitbart”, se ha instalado en la Casa Blanca con tanta influencia con el Presidente Trump como nunca antes en la historia moderna de la política norteamericana. Ni siquiera Henry Kissinger tuvo tanta influencia con el Presidente Nixon como la que tiene Bannon con Donald Trump.
Su aspecto físico un tanto desaliñado- no es de los que se afeita todos los días ni le interesan las vestimentas elegantes y caras- el consejero presidencial Steve Bannon es sin duda un hombre de gran imaginación e inteligencia que sabe aprovechar las oportunidades y considera que esta es la suya. Dirá: “Ahora o nunca. Y manos a la obra”.
El mismo Bannon se ha definido como “Leninista”, no como partidario del comunismo ideológico, sino como método para alcanzar el poder y para una vez afianzado en el mando, desmontar pieza por pieza todo el sistema de gobierno- la nomenclatura y sus lineamientos burocráticos- para una vez logrado esos objetivos construir sobre las cenizas del viejo Estado un nuevo sistema de gobierno.¿ Para bien o para mal? Eso solo lo dirá el tiempo.
Lo que le dijo Bannon en el año 2013 al periódico “Dayly Beast” y que ahora dice no recordar es bien significativo. “Yo soy un leninista que quiere destruir el Estado y ese es también mi objetivo. Quiero tumbarlo todo y destruir el Estado actual”. Hoy Bannon dice que no se acuerda nada de lo que dicen que dijo pero lo que se está haciendo desde la Casa Blanca se parece mucho a lo que él dijo.
Lo cierto es que los norteamericanos votaron por Donald Trump y el nuevo Presidente escogió con todo su derecho a quien es hoy su principal asesor de gobierno en la Casa Blanca.
Lo que me trae a la mente un viejo cuento sobre la corrupta democracia liberal latinoamericana que cuenta que en una de esas elecciones de “quítate tú para ponerme yo” aparecieron en las paredes de la capital del país donde se celebraban comicios nacionales unos letreros pintados a mano que decían : “Votemos por las prostitutas que sus hijos lo hicieron muy mal”. A quien le venga bien el sayo que se lo ponga.
Por lo pronto hay que leerse de nuevo el libro de Lenin “el Estado y la Revolución”. Porque ahora en Estados Unidos el que tiene la palabra es el “camarada Bannon”.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
