Visita de Obama a Cuba, dos días que estremecerán parte del mundo

   Dos días que estremecerán parte del mundo

    En menos de un par de semanas se llevará A cabo uno de los hechos de mayor trascendencia en política internacional de los últimos tiempos. La visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama,  a La Habana. Pero como si no fuera del lobo solo un pelo y al que no quiere una taza, le daremos tres, este viaje a la capital isleña llevará además de altos funcionarios de la Casa Blanca, John Kerry entre ellos, un grupo importante de miembros del Congreso y del Senado bipartidistas. Serán hasta el momento unos veinte de ellos.

Precisamente ahora en épocas de elecciones nacionales y estatales, el hecho de identificarse con este acto, que no deja de ser valiente y arriesgado, muestra la confianza y el apoyo a la administración actual y la decisión de continuar en un futuro cercano, con una nueva administración demócrata,  con este estilo y contenido de las tácticas y estrategias, no solo hacia Cuba como nación, sino ante todo el planeta, que podrían abarcar predicciones de envergadura internacional, siguiendo el ejemplo que ahora se materializa con Cuba.

Esta visita del presidente con su grupo que le acompaña, tendrá influencia entre las diversas ramas de la nación del norte que andarán sueltos  en La Habana y cada cual buscando homólogos e interlocutores afines a continuar, como hasta ahora, con la mejoría y normalización de las relaciones diplomáticas comenzadas hace más de un año.

El reto de este viaje – Estados Unidos / Cuba – no solo muestra la posición sólida del mandatario y su gobierno, sino también los que sin ser seguidores fieles partidistas – por ejemplo  Jeff Klake y otros – retornarán con la satisfacción del deber cumplido por lo que fueron elegidos y más ahora en estas violentas y riesgosas épocas donde las broncas por cualquier cosa,  surgirán sobre todo cuando dos de los aspirantes a la candidatura presidencial,  son de la más recalcitrante ala conservadora y anticubana con la vergüenza de inclusive ser ascendientes de esa estirpe de cubanía que mal llevan puestas y que les queda muy grande. Estos serán no obstante, los mayores agoreros del mal en contra a ese conciliador viaje y lo usarán en su favor durante este juego electorero. Pero no obstante el reto es tomado en cuanta.

Por estas cosas y otras más es que este par de días de vista de trabajo y encuentros con Cuba y sus cubanos, se auguran de sorpresa, pues se habla de un paquete de reformas y acciones que no estarán escondidas bajo la manga para sacarles provechos yanquis, sino que serán de beneficio mutuo con el  pueblo cubano, sabiendo de antemano que la dignidad y soberanía no tienen precios ni son negociables y por lo tanto sea lo que sea que se brinde no podía jamás coinvertirse en una venduta de beneficios  sino en un trato de iguales , sino no sé daría ni siquiera el viaje.

Se especula que entre las “sorpresas” del “paquete”, pudieran encontrase una sabia decisión de permitir el uso del dólar como carta de triunfo para Cuba, que no puede hasta hoy realizar operaciones en esa divisa mundial tan fuerte sin la autorización y caro pago a los yanquis. Esta entre otras que  pudiera  también ser la oficialización de los viajes de aerolíneas regulares, el permiso de viaje a todos los nacionales como complemento de lo anterior, pero con fecha y toda la parafernalia que esto lleva, así como  alguna grieta en el Bloqueo que permita intercambios comerciales con créditos bancarios, etc., pero desde ya en lo adelante si tantos obstáculos  burocráticos,  podían estar en la mochila del presidente Obama.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *