Traducido desde el mas alla por Max Lesnik
Hay costumbres en los pueblos que convertidas en tradiciones son pocos los que saben de su origen, que de tener conocimiento de ello desaparecerían por vergüenza, como es el caso del tan publicitado ”Viernes negro” en Estados Unidos, ocasión del calendario norteamericano – el día viernes siguiente al jueves de “Acción de Gracias” que se celebra a fines del mes de noviembre de cada año – en que se producen las ventas masivas y multitudinarias de productos de todo tipo a precios rebajados en los comercios y tiendas por departamentos del muy rico y convulso país norteño.
Según me dice un sabichoso periodista amigo, buen conocedor de la historia y las tradiciones norteamericanas el llamado “Viernes Negro” era el día del año que en los Estados Unidos de tiempos anteriores a la Guerra Civil norteamericana se llevaban a cabo en las plazas de pueblos y ciudades del país la venta de negros esclavos a precios rebajados, a manera de oportuna “ liquidación de inventario”, para salir de la mercancía humana no vendida en todo el año y dar entonces entrada en sus infectos barracones a los nuevos recién traídos esclavos de África que serían puestos a la venta de inmediato como hoy se venden pregonados a bombo y platillo en anuncios de televisión los automóviles del año después de la liquidación a precio de “ganga” los del año anterior que no pudieron ser vendidos a su tiempo. “Viernes Negro” por su origen es una vergüenza nacional para Estados Unidos.
Solo por suprema ignorancia- y hay que perdonarlo- un pueblo como el norteamericano puede tener por buena una fecha de tradición que es en realidad de triste infamia. Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
