Por Hedelberto López Blanch
Cuba se halla en el epicentro de la llegada de turistas a la Isla, muchos que la conocen desde hace años y saben de la tranquilidad y la amabilidad de su pueblo, y otros que ahora quieren conocer este paraíso caribeño que les estuvo vetado por el largo y férreo bloqueo que Estados Unidos ha mantenido contra ese país desde 1960.
Este domingo, La Habana se prepara para recibir al primer presidente de Estados Unidos que visita a Cuba desde hace 88 años cuando lo hizo Calvin Coolidge.
Recordemos que Coolidge llegó en un buque de guerra a Cuba en 1928 para asistir a la VI Conferencia Panamericana, cuando el país funcionaba como una pseudo República controlada y dirigida desde Washington, y que apoyaba al mandatario de turno, el dictador Gerardo Machado.
Ahora la situación es completamente distinta pues desde 1959 el pueblo cubano es independiente y soberano. Cuba recibirá ahora con la afabilidad que le caracteriza, al presidente Barack Obama, que visitará la Isla del 20 al 22 de marzo.
Pero también lo recibirá con la frente en alto para indicarle que pese a las agresivas y absurda políticas contra los cubanos llevadas a cabo por las diez administraciones anteriores, el pueblo las ha enfrentado junto a su gobierno y dirigentes.
Antes de la llegada de Obama a La Habana, los departamentos del Tesoro y Comercio de Estados Unidos anunciaron nuevas regulaciones que modifican aspectos de las sanciones contra Cuba, aunque mantienen el cuerpo principal del bloqueo económico, comercial y financiero
Entre las medidas aparece la de facilitar los viajes de estadounidenses a la hace poco Isla prohibida.
La resolución adoptada, hará que resulte más fácil, rápido y barato para los estadounidenses visitar a Cuba cuando lo deseen, por más que siga en vigor una prohibición formal al turismo de sus ciudadanos.
El senador Jeff Flake afirmó que la prohibición de los viajes está agonizando, porque en la práctica, cualquiera puede viajar pues todo cabe dentro de las ya famosas categorías implantadas anteriormente.
Bajo las nuevas normas, la gente puede hacer viajes educativos personales sin necesidad de autorización previa y cada cual se puede inventar un programa.
Sin estas nuevas posibilidades de viajes de ciudadanos norteamericanos, ya Cuba ha llegado, en el transcurso solo del primer trimestre de 2016, a la cifra de un millón de turistas.
Un reporte dl Ministerio de Turismo señaló que se alcanzó ese número de visitantes con 11 días de antelación con respecto a igual período del 2015.
A la Mayor de las Antillas llegaron durante el pasado año un total 3,5 millones de personas.
La nota apuntó que este 2016 se caracteriza por un continuo crecimiento, el cual se encuentra al 14,6 por ciento, en tanto los principales mercados emisores son Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Italia y Argentina.
La cifra fue alcanzada en momentos en que la Isla está inmersa en un nuevo escenario, donde las entidades del turismo con el apoyo del gobierno, de diferentes sectores de la economía y del pueblo se enfrascan en elevar la calidad de los servicios de esta industria.
Este logro es también muestra del posicionamiento del turismo cubano como un destino de paz, salud y seguridad, del mismo modo que es el resultado de la labor diaria y eficiente de los trabajadores y colaboradores de la industria turística cubana. Habló para Radio Miami, Hedelberto López Blanch.










