Traducido del más allá por Max Lesnik
Trump y Cuba
Se dice en los corrillos de la capital norteamericana que el Presidente Barack Obama, después del verano de este año 2016 irá de visita oficial a Cuba en un esfuerzo más por mejorar las relaciones diplomáticas con la vecina isla caribeña.
De formalizarse el viaje a la isla del actual mandatario Demócrata, sin duda que ello dará motivo a una intenso debate en el escenario de la campaña presidencial norteamericana, puesto que es sabido de sobra que con la excepción de Donald Trump, todos los otros aspirantes Republicanos son jurados enemigos de las relaciones diplomáticas entre Washington y La Habana. Especialmente los de origen cubano como Ted Cruz y Marco Rubio, así como Jeb Bush, ellos tres mamando dinero de la misma vaca lechera de la extrema derecha cubana de Miami, empeñada en mantener vigente la política fracasada de confrontaciones con Cuba.
Traigo el tema a colación porque si las cosas no cambian sorpresivamente, todo hace indicar que será muy difícil para el “establecimiento” Republicano evitar que Trump se calce la nominación presidencial de ese Partido, puesto que de impedirlo con malas mañas y trampas en la Convención, tendríamos como respuesta a un Trump como candidato por un tercer frente electoral, lo que le garantizaría una victoria segura a los Demócratas llevando a Hillary Clinton directo a la Casa Blanca.
No es la primera vez en la historia que Cuba se convierte en tema de importancia vital en unos comicios presidenciales norteamericanos. En esta ocasión no se trata de si se invade o no la isla, como cuando las elecciones en que se enfrentaron Nixon y Kennedy en noviembre de 1958, puesto que el debate ahora es, si se mejoran las relaciones o se le da marcha atrás al proceso de reencuentro entre los dos países.
Si lo primero es lo que prima, no habrá problemas en cuanto a las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, lo mismo si la electa en los comicios de noviembre es la Demócrata Hillary Clinton o el Republicano Donald Trump.
Ojo con los otros aspirantes Republicanos que ninguno de ellos es bueno para Cuba, según ellos han manifestado por sus propias bocas. Y es por la boca por donde muere el pez.
Y hasta mañana martes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.
