
Salvador Capote
La entrega por Donald Trump a la derecha anticubana de Miami de la política exterior de los Estados Unidos con respecto a Cuba, no sólo se debió a mezquinos intereses electorales. No sobreestimemos a este pequeño sector ignorante y obcecado.
Lo que condujo principalmente a esta vergonzosa entrega es la incompatibilidad del nacionalismo guerrerista y supremacista blanco que impulsa la administración Trump con la ideología de la Revolución cubana, que defiende su soberanía, su derecho a construir el Socialismo, y promueve la solidaridad, la cooperación y la paz entre todos los pueblos del mundo. Es probable que, con la administración Biden, la derecha anticubana de Miami pierda, parcial o totalmente, su protagonismo, y que las diferencias bastante notables entre las agendas de ambas administraciones nos favorezcan, pero los antagonismos ideológicos permanecen y, ya de sobra lo sabemos: “Al imperialismo, ni tantico así!”.
¿POR QUÉ LA HUMILDAD ES LA CONDICIÓN PRIMERA DEL REVOLUCIONARIO?