Traducido desde el más allá por Max Lesnik

Trump ha confrontado desde que llegó a la presidencia a los aliados más cercanos de Estados Unidos como México y Canadá, además de Alemania, la Unión Europea y más recientemente a Turquía, que como país miembro de la OTAN forma parte de la alianza militar que se enfrenta a Rusia en competencia por la hegemonía mundial.
Esta estrategia de política exterior ha desconcertado tanto a amigos como a enemigos de Estados Unidos a la vez que también ha dividido a la opinión pública norteamericana en dos posiciones irreconciliables entre los partidarios de Trump y los que le niegan al presidente la sal y el agua diciendo que el mandatario está llevando al país al caos, en lugar de hacer “grande otra vez a América” como había prometido en su campaña presidencial.
Así las cosas habría que preguntarse cómo será el mundo si Donald Trump le impone a Estados Unidos sus puntos de vista y logra doblegar tanto a aliados como adversarios imponiendo sus criterios no por diplomacia o persuasión sino con amenazas y actitudes guerreristas enseñando los colmillos atómicos cada vez que algún país se resiste a sus empeños.
Para algunos la conducta del Presidente Trump no es de temer porque según estos, se trata solo de un show como el de la televisión que protagonizaba el propio mandatario norteamericano cuando lo de ser Presidente de su país no pasaba de ser un sueño de una noche de verano.
Ojalá sea así porque hay juegos peligrosos que terminan en grandes tragedias. Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Ý hasta la próxima entrega de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










