
Allí estaban destacados politiqueros y alguno que otro anciano sobreviviente de Girón, y otros descendientes del aquel régimen tiránico que enlutó la patria por siete años. Aquellos vejetes estaban acompañados por los batistianitos de hoy, sus legítimos herederos. Parte de los cuales fueron los que mal instruyeron al orador principal en sus datos anti históricos con que pretendió hablar sobre Cuba y sus “representantes”, usando nombres de personajillos turísticos que siempre están viajando desde la isla y hacen olas dentro del gallinero trumpista del gueto.
Hay que seguir hablando de este sujeto y su intempestiva visita al fanguero de la calle primera del sur oeste en reconstrucción, que aguarda infinitamente su reparación, a lo que no se es ajeno en nuestras barriadas. El local más pequeño no pudo ser, paro para la propaganda fue excelente pues cuando se llena algo chiquito, parece estar abarrotado de un inexistente gran público.
Será muy difícil cuando no posible, olvidar y mucho menos perdonar las ofensas al pueblo cubano, el legitimo y digno que sobrevive a las agresiones, tanto los de la isla como los esta parte de la diáspora, que brindó en grotesco regalo de agradecimiento este presidente, a los falsos e incapaces profesores de historia, los Díaz Balart, Curbelo y Marco Rubio, constructores e ideólogos de esa ridícula tribuna anti cubana.
Otra razón más para recordar y nunca olvidar y mucho menos perdonar al presidente que nos gastamos.
Además en estos momentos se comenta en círculos serios, sobre una investigación que se realiza sobre Trump y sus misteriosas acciones las cuales desmiente su abogado y que estas se dirigen a una obstrucción de la justicia. “El presidente no está siendo investigado…” afirmó el leguleyo.
El mismísimo mandatario asegura que, y cito: “Estoy siendo investigado por cesantear al Director del FBI, cuando investigaba las vinculaciones de Rusia en las elecciones pasadas, siguiendo consejos (para la cesantía) del Fiscal General. …”
Estas contradicciones señalan que algo anda mal entre estos personajes. Pónganse de acuerdo, “O se peinan o se hacen papelillos”, dice el refrán cubano.
Les habló, ”Desde Miami”, Roberto Solís.










