Traducido del más allá por Max Lesnik
Suicidio político

Está claro para todos los analistas y observadores del proceso electoral norteamericano que un candidato presidencial en Estados Unidos no puede ser electo desde una posición extremista, ya sea del polo de la extrema izquierda como de la extrema derecha, puesto que desde esa posición radical resultaría imposible ganar los votos de los moderados y de los independientes que en resumida cuentas conforman la mayoría del electorado de la nación.
Si bien es cierto que con estas elecciones Primarias de Iowa apenas comienza el proceso de selección de los candidato presidenciales de ambos Partidos, sin embargo pueden servir de indicación de lo que pudiera venir después si se mantuvieran esas tendencias.
No caben dudas de que el Partido Republicano por lo que estamos viendo, ha dado un giro a la extrema derecha dejando poco más que el ridículo al campo de los moderados que tienen a Jeb Bush como su cara más visible.
El resultado de las Primarias de Iowa con la victoria de Ted Cruz no significa que Donald Trump con un segundo lugar, quede fuera del juego ni mucho menos, puesto que todo hace augurar que la pelea por la postulación presidencial Republicana se va a concentrar ahora entre ellos dos y Marco Rubio que quedó en un cercano y sólido tercer lugar. Los otros candidatos, incluyendo a Jeb Bush debieran estar haciendo ya las maletas para el viaje de despedida de la campaña presidencial.
Con lo que ocurrió ayer en Iowa todo hace indicar que el Partido Republicano, si escoge a un candidato de la extrema derecha se encamina al matadero. Sería un suicidio político. Como hacerse el Harakiri. Con un Ted Cruz o alguien parecido a su filosofía extremista de derecha, la victoria en las urnas de los Demócratas estar más que asegurada, ya sea con Hillary Clinton o con el pinto de la paloma.
Es el síndrome de “Chacumbele”, que el mismito se mató.
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.