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Simbolismo

Fecha de mucho simbolismo

   Este día específicamente tiene sus razones de ser recordado como una fecha donde y cuando se juntan recuerdos imperecederos. Unos buenos y otros malos. Por ejemplo este día nace en el siglo XIX Leonor Pérez, madre de José Martí. Muere también en esta fecha el Libertador Simón Bolívar. En 1975 da comienzo en el teatro Carlos Marx, el Primer Congreso del PCC en La Habana. Pero así mismo se celebra en toda la isla el Día de San Lázaro, el santo enfermo con sus dos perros, que de acuerdo al secretismo afrocubano es Babalú Ayé al que le son devotos millares de cubanos y de otras nacionalidades de Latinoamérica y al que se le atribuyen muchos milagros. También hoy,  y en lo personal, sufre un accidente en su casa,  mi madre, Julia Solís en 1997, producto del cual tras un padecimiento circulatorio, fallece un año después, a los 88 años de edad.

Pero en este día precisamente hace solo un año, dos importantes líderes de sus respectivas naciones, Raúl Castro Ruz de Cuba y Barack Obama de Estados Unidos, sellan de manera virtual por las pantallas de la televisión, en horas de la mañana, importantes acuerdos para las dos naciones en conflicto político y material en el caso de la principal víctima, Cuba, después de más de cinco décadas de hostilidades hacia el pueblo cubano.

Este día tras  de un hermético  secretismo de más de un año y medio, las autoridades de ambas naciones, acuerdan restaurar las interrumpidas relaciones diplomáticas, pero con las ventajas de un intercambio de prisioneros que hace que se liberen,  entre otros,  a los Tres restantes  Héroes Cubanos, que completarían la unión junto a los otros dos liberados después de cumplir todas sus bárbaras condenas de cárcel en Estados Unidos.

Este hecho de la gran noticia en las pantallas de la televisión simultáneamente, hizo que ambos grupos de cubanos en ambos lados del Estrecho de la Florida, dieran un alto en sus rutinas y hasta algunos, como este comentarista, saltara en su asiento, al estar frente al televisor en vivo, con la buena nueva.

Ha transcurrido un primer aniversario de este hecho y algunos meses también del izado de ambas banderas en los respectivos países en sus sedes diplomáticas, dando vigencia y autoridad legal a  esas misiones diplomáticas.

Muchos fueron y siguen siendo los sueños por los “cantos de sirena” que este hecho trajo consigo. No es menos cierto no obstante que ha habido algunos cambios por parte del gobierno y empresariado estadounidense, quienes han abierto expectativas de progreso en futuros no muy lejanos. Pero siempre se ha previsto y asegurado por ambas partes en reuniones entre los dos países, que lo proyectado estaría sujeto a las condiciones objetivas y subjetivas para lograr avances concretos, aunque dentro de estos ya existen algunos que unos ya funcionan o otros comenzaran en breve tiempo.

La cautela y el cuidado han sido  y seguirán siendo, los objetivos al menos por la parte cubana, que no por falta de razones, se siente recelosa de estos gestos yanquis. Pero aun así la isla ha recibido con beneplácito un aumento considerable de casi el 50 % del visitantes estadounidenses, importantes políticos, representantes de grandes empresas y de la cultura, visitan frecuentemente “la isla prohibida”, deseosos que los tiempos cambien y que se permita participar con los cubanos como se hace entre naciones que se respeten a sí mismas.

Pero para no pocos, el recuerdo de la intervención yanqui escamoteando la victoria mambisa en 1898, sumado a las agresiones del pasado siglo, están aún demasiado frescas así como  los daños por un criminal bloqueo, aun existente, mantienen a los cubanos en guardia aunque se observen buenos deseos por la otra parte.

De todas formas este primer aniversario, trae buenos augurios. Hay condicionantes que podrían estar en la mesa de negociaciones más pronto que tarde y logros como los del correo normal, los aumentos y facilidades de viajes y remesas, el posible e inminente comienzo  de vuelos comerciales regulares hacia y desde la isla de las compañías aéreas  de ambas naciones, que modificarían los costosos y complicados viajes actuales. Y así sucesivamente vendrán otras ventajas para los cubanos de ambas orillas y para el entusiasmado pueblo estadounidense también.

Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.

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