Traducido del más allá por Max Lesnik
Se vende El Nuevo Herald en Español
Son rumores que circulan desde hace tiempo, aunque ahora me dicen de una muy buena fuente en el mundo del periodismo, que la empresa editora de publicaciones McClatchy, propietaria del “El Nuevo Herald en Español” tiene puesta a la venta ese diario miamense con el fin de sanear sus finanzas, dada la crisis insuperable por la que atraviesa la industria de las publicaciones impresas, afectada por el auge de la competencia de la Internet.
Varios problemas afectan el periódico El Nuevo Herald. Uno de ellos, el más serio, es el continuo descenso de su circulación pagada, que después de haber llegado en sus mejores momentos a una tirada de más de cien mil ejemplares , hoy en la actualidad apenas imprime unos treinta y tantos mil, es decir ha perdido las dos terceras partes de sus circulación, algo que dice mucho de su poca influencia actual en la comunidad hispana del sur de La Florida, que pasa en estos momentos de los dos millones y medio de personas que hablan y leen en español.
Por más que se esfuerza el Departamento de anuncios de El Nuevo Herald de mantener a flote la publicación con la publicidad pagada, los ingresos no son suficientes para hacer rentable la publicación, por lo que más temprano que tarde la compañía McClatchy tendrá que deshacerse de El Nuevo Herald en español.
El otro problema grave que afecta a esa publicación es que su línea editorial, así como sus informaciones periodísticas están orientadas al público cubano anti-castrista de Miami, ignorando a al resto de la comunidad hispana del sur de La florida integrada también por colombianos, puertorriqueños, venezolanos, centroamericanos y de otras nacionalidades, lo que hace de ese diario una publicación excluyente, orientada únicamente y para complacer a la extrema derecha cubana de Miami.
Como me dijo un colega periodista que trabajó años atrás para es publicación, “El Nuevo Herald en Español” es una serpiente venosa que se muerde ella misma su cola y que morirá irremediablemente víctima de su propia ponzoña”.
El problema más serio de El Nuevo Herald en Español es que sus propietarios lo quieren vender pero nadie lo quiere comprar. Es que el veneno sabe a rayo. Digo yo.
Y hasta mañana amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría, Bambarambay.
