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Traducido del más allá por Max Lesnik
¿Se entrevistará Obama con Fidel?
La pregunta encierra una cuestión de capital importancia para el futuro inmediato de las relaciones entre los gobiernos de Cuba y de los Estados Unidos.
Hasta ahora nada se ha dicho ni en Washington ni en La Habana de si el mandatario norteamericano en su próximo viaje de dos días a la isla el 21 de este mes de marzo, además de las entrevistas protocolares con el Presidente Raúl Castro y otros funcionarios del Estado cubano y con unos cuantos de los llamados “Disidentes” como es su deseo ya expresado con anterioridad- para dar imagen de balance político- si también Obama lo hará con el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.
Digo esto porque para un buen número de analistas políticos dedicados a las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, una entrevista del Presidente norteamericano con Fidel sería vista en todo el mundo como un simbólico reconocimiento por parte de Estados Unidos de lo que es ya un hecho indiscutible por todos los gobiernos del orbe, que es la legitimidad de la Revolución castrista.
Es cuestión de Imagen. Cuando el entonces presidente norteamericano Richard Nixon visitó por primera vez a la Republica Popular China, se entrevistó con el propio Mao Tse Tung- lo que significaba y el mundo lo vio así- como un reconocimiento pleno de la Revolución que había encabezado el líder chino y a la cual Estados Unidos tenía hasta entonces como enemiga y como tal, se le negaba su derecho a la existencia.
A partir de entonces, después de la entrevista de Nixon y Mao, las relaciones entre Pekín y Washington fueron cambiando para bien, hasta convertirse en normales a pesar de las diferencias de sistemas que gobiernan ambas naciones.
El escenario en la Cuba de hoy es muy similar al de la China de entonces. Si el Presidente Barack Obama solo se entrevista con el Presidente Raúl Castro y no lo hace también con Fidel, eso significa que las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Washington y La Habana van ciertamente por buen camino hacia la normalización, pero no así hacia la Revolución Cubana, representada simbólicamente por su líder que es Fidel Castro, lo que pudiera interpretarse- por mi entre otros- que todavía el gobierno de Estados Unidos tiene intenciones de revertir con sus artes sus mañas y su dinero el proceso revolucionario emanado de la Sierra Maestra en el año 1959, ya que aunque no lo pudo hacer en 60 años por vías de la violencia, el Embargo o el asesinato de sus líderes, ahora lo intentaría hacer por medio de los llamados “Golpes Blandos”. ¿Segundas intenciones o una concesión política a la rabiosa derecha cubana de Miami?
Está claro para mí que La clave de la política de Estados Unidos en relación con Cuba está precisamente ahí, en si Obama se entrevista o no, con Fidel Castro en La Habana. Un encuentro entre ambos líderes sería de gran simbolismo histórico. Si desde los tres último Papas católicos y el de la Iglesia Ortodoxa rusa Kirill , hasta todos los jefes de Estado del Mundo se han entrevistado con Fidel cuando han estado de visita en Cuba ¿ por qué no hacerlo el Presidente Obama en ocasión de su visita a La Habana?
La pregunta queda en el aire. Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende, que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











