RadioMiamiToday.com : Una historia que cobra actualidad: “Santiago no se puede dejar de la mano. En 1968 en una visita de Fidel el pueblo espontaneamente se tiró para la calle a las 11:30 de la noche y se aglomeró frente al edificio donde estaba Fidel reunido con los dirigentes de la provincia de Oriente. Había una situación económica dificil y la gente se enteró que Armando Acosta Cordero había hecho para su hija una fiesta de 15 de leyenda. No tengp idea cómo se enteró la gente de la presencia de Fidel. Yo estaba esperando una guagua precisamente enfrente de donde estaba. Algunos empezaron a gritar que sacudiera la mata; parece que lo oyó y un ratico después abandonó la reunión y se paró en la puerta en el tope de una gran escalera que iba hasta la acera contemplando la multitud. Al verlo algunos empezaron Fidel, Fidel; otros empezaron con emoción a cantar el himno nacional, otros la marcha del 26 de julio. Resonaban los gritos de sacude la mata. Rios de gente venían corriendo de todas direcciones, nunca había visto algo así, no había un policía ni autoridad alguna por todo eso. Los verde olivos que se veían eran parte de la manifestación. Fifel saludaba con el brazo extendido y como que pedía calma. Todo seguía igual. Finalmente, Fidel se quitó el zambrán y junto con la pistola se lo dio a un escolta y acto seguido bajó rápidamente la escalera y se sumergíó entre la multitud sin que la escolta pudiera evitarlo. Ese mismo año había tenido un debate público con algunos estudiantes de la Universidad de Oriente que lo acusaban de autócrata, el estufiantadi lo apoyó delirantemente pero la discusión fue fuerte.
Fidel recorrió 2 cuadras entre la gente y finalmente se paró sobre una jardinera del Parque Céspedes frente al edificio del ayuntamiento desde donde le había hablado al pueblo en enero de 1959. Estuvo hasta horas de la madrugada escuchando lss demandas del pueblo que mayormente protestaba de hambre y de corrupción de los dirigentes con nombre y apellidos que no sufrían las penurias del pueblo. Fidel no dió ni respuestas, ni explicaciones ni justificó nada. Solo escuchó atentamente. Al final dijo que iba a investigar y luego se reuniría con el pueblo otra vez. Se pasó una semana hablando con los trabajadores de las fábricas y otras entidades en Santiago y otras localidades de la provincia. Cuando informó al pueblo de los resultados estaba emocionado pues se encontró obreros que trabajaban descalzos por la falta de zapatos y sin embargo nadie le pidió cosas materiales cuando les preguntaba que les hacía falta, solo pedían que sacudiera la mata.
Y bien que la sacudió, quitó y sancionó a Armando Acosta y por ahí para abajo se comentaba que no dejó títere sin cabeza.
Trajo a Almeida a dirigir la provincia con la ayuda de Armando Hart, dos de sus cuadros principales.
Almeida de llegar personalmente agarró una mandarria y derribó la garita que había construido la policía en la carretera del Caney para requisarle a la gente los alimentos que le compraban a los particulares en el campo. Al delegado del MININT lo desapareció y su teabajo de dirección lo hacía desde la calle donde constantemente se mezclaba con el pueblo vestido y actuando como los santiagueros hizo hasta de limpiabotas. Años después Expósito hizo lo mismo y conquistó al pueblo. Todas las semanas se paraba una tarde en el parqueo del PCC frente a la Plaza de Marte y atendía personalmente a todo el que se presentaba.
Si Fidel hizo esto en 1968 es porque entendió que la gente merecía respeto y había que resolver sus demandas.”

Un testigo vivo de los Hechos.