El candidato a la presidencia por los republicanos – y también por la ultra derecha y hasta por el Tea Party – Donald Trump, dice que se reunirá con el poderoso órgano de influencias a punta de rifles de asalto, la NRA (Asociación Nacional del Rifle), para “estudiar nuevas restricciones a las armas”.
Ya muchos se lo imaginan. Los acuerdos podría ser ciertamente controlar las armas de asalto, las ametralladoras, las metralletas, los fusiles de guerra – granadas incluidas – etc., más o menos así: “Se reducirá la venta a solo una de cada clase por persona, con un parque limitado a tres cajitas de 100 balas para cada una y solo dos veces por año”.
Seguir con la honda de los antecedentes penales revisados cada vez que se adquiera un arma automática de guerra, podría ser otro de los acuerdos. Claro que el que no tenga records de la policía, podrá comprar todo lo que le plazca, como fue el caso del otrora vigilado por el FBI, el asesino terrorista de Orlando. Los políticos de todos los niveles estarán exentos de estos controles.
Se podrá obtener licencias especiales para portar no solo armas cortas a la cintura, sino fusiles automáticos y metralletas colgados al hombro, por las calles incluyendo todos los lugares públicos, centros comerciales, cines, discotecas, etc. Todo en estricto cumplimento de las “ventajas patrióticas” de la Segunda Enmienda a la Constitución.
En casos especiales y como estimulo por un buen comportamiento ciudadano se podrían otorgar armas de última generación, como regalos y medallas conmemorativas al evento. Así mismo, cascos metálicos a prueba de balas, protectores de cráneos imitando pelucas rubias, para despistar y para salir a la calle durante actos públicos.
Estoy casi seguro que habrá muchas otras ventajas que se sacarán de esta reunión del candidato Trump y sus acólitos de faenas de la NRA.
¡ Donaciones !… ¡ Cuántos pecados se hacen en tu nombre !
Donald Trump, continúa con las suyas. Ahora está envuelto en demandas y contra demandas judiciales, por “Kakitas de otras épocas”. Y a estas les rodea misterios de unos cuantos miles de dólares donados por este multibillonario de Bienes y Raíces y grandes hoteles y centros de recreo, a campañas políticas electoreras.
El tipo nada escatima en su vertiginoso camino hacia la casa Blanca. La compra de conciencias es su “hobby” favorito, desde hace mucho tiempo y no solos ahora en estos trajines electoreros.
Texas y Florida están en litigio a ver cuál de estos Estados de la Unión le mete más demandas. No obstante los fiscales de ambos empezaron esa carrera, pero poco a poco han reducido la velocidad. Se ha comprobado que ha habido donaciones para sus campañas para llegar a esos tronos, por parte de Don Trump. Se conoce y se da a conocer por prensa seria, que la Bondi, Secretaria de Justicia de Florida recibió de pronto unos $ 25 mil para su campaña electorera y que por otra parte el gobernador Abbot de Texas fue premiado con $ 35 mil para sus anuncios para ser reelegido, también de este magnate. Tal y como se esperaba las acusaciones de marañas con el fisco y otras “cositas”, fueron desestimadas tras ser abonados unos $ 5.4 millones para zanjar esas acusaciones. Esto me recuerda la compra de su libertad del gobernador de Florida,. Scott, por mil millones de dólares, cuando se le comprobó fraudes en sus negocios de atención a la salud. Y después salió gobernador dos veces.
Con relación a lo anterior, las donaciones para jueces y dirigentes de alto nivel de la justicia, que sin ellas casi fuera imposible ocupar esas posiciones, son el origen de otra corrupción, la del poder. Pues yo al menos lo veo así: Ejemplo hipotético: Si le entregué o “hice llegar” de manera subrepticia una importante donación a alguien que definitivamente salió “elegido” juez o fiscal, gracias a las campañas de propaganda pagadas por esas donaciones y posteriormente tengo algún caso de un pariente arrestado o en problemas por violar alguna ley y yo acudo al susodicho para que se le ayude – siempre recordándole que yo soy fulano de tal el de la donación “equis” que le ayudó a llegar al poder – estoy casi seguro que mi pariente no tendrá grandes problemas en “solucionar” su caso. Tal y como ha hecho Mr. Trump. ¿ Qué creen ustedes…?
Les habló, “Desde Miami”, Roberto Solís.










