Traducido del más allá por Max Lesnik
Por un puñado de “Fulas
Con la anunciada visita a Cuba el próximo domingo del Presidente norteamericano Barack Obama, se han puesto sobre el tapete una serie de expectativas, siendo una de ellas el papel que jugarán de ahora en adelante los llamados grupos “Disidentes” que operan en la isla, patrocinados económicamente por el gobierno de Estados Unidos.
Si a partir de esta visita a Cuba del actual mandatario norteamericano comienza a avanzar el complicado proceso de la normalización de las relaciones entre los gobiernos de Washington y La Habana que por más de medio siglo han estado plagadas de confrontaciones y agresiones de la parte norteamericana a la cubana cabe preguntarse ¿ podría llegarse a la normalización deseada si una de las partes, Estados Unidos persiste en su llamada “política de cambio de régimen” utilizando a ese efecto a una oposición fabricada a la que se le paga por un gobierno extranjero así como la de mantener en el aire todo un aparato de propaganda negra contra Cuba a un costo de millones de dólares del presupuesto federal norteamericano como son los casos de Radio y TV Martí?
No creo que sea la mejor manera de llegar a una normalización de las relaciones entre dos naciones, si el poderoso vecino del norte continúa con su política a todas luces subversiva, que no cuadra con el respeto a la soberanía plena que el pueblo y el gobierno de Cuba reclama de todas las naciones del mundo con las cuales se tienen lazos diplomáticos normales .
Si repasáramos la historia de Cuba veríamos que en las tres guerras de la independencia cubana frente a la metrópoli española como tampoco en la etapa republicana de antes de la Revolución de 1959 ninguno de los Partidos políticos de la época que hacían oposición a los gobiernos de turno estuvieron jamás pagados por un gobierno extranjero. Ni siquiera aquellos que se proclamaban pro-norteamericanos, cuando la llamada “Mediación” del embajador estadounidense Benjamín Sumner Wells en 1933, recibieren dinero del gobierno del norte . En realidad eran lacayos, pero no tanto como los de ahora.
Es que estos mercenarios de hoy han perdido la vergüenza si alguna vez la tuvieron. Se venden bien barato como Judas el traidor a Cristo. Y todo por un puñado de “Fulas”. ¡Que desvergüenza ¡
Y hasta mañana viernes amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.











