Fue bochornoso el espectáculo ofrecido por los políticos floridanos, en especial los de origen cubano en medio de la lluvia y las ráfagas de vientos huracanados del ciclón “Irma” que azotaron a Miami y sus entornos en días pasados.
La cabeza despelada del Gobernador Rick Scott servía de punto focal en las pantallas de la televisión rodeado de camajanes de toda laya entre ellos, concejales y alcaldes locales contando en primera fila con el cubanito ”vivo” Senador federal Marco Rubio, robando cámara como si estuviera en plena campaña electoral más que en una situación de grave emergencia, algo que no tuvo las graves consecuencias de tragedia como en otras partes de la región, especialmente las islas del mar Caribe, Cuba o Puerto Rico donde los estragos fueron de marca mayor- como el terremoto de México- algo muy doloroso que parece no haber importado muchos a estos politicastros cicloneros que sufrimos por estas benditas tierras de Dios.
En realidad por Miami no pasó el ciclón Irma. Pero bastaron sus vientos sin furia y las lluvias acompañantes para que la ciudad y sus entornos se quedaran por días y días sin energía eléctrica ni luz, con las calles convertidas en selva tropical por las ramas de árboles y desechos regados a todo lo largo y ancho del Condado Miami-Dade.
La culpa de todo ello es de la compañía eléctrica “Florida Power and Light” y sin embargo ninguno de los caraduras de nuestros funcionarios electos, de Gobernador abajo, han tenido en valor de señalar a la FPL como gran responsable de lo que aquí ocurrió al paso de vientos y lluvias que nos dejó como regalo un ciclón que nunca pasó por aquí.
Miami se convirtió de la noche a la mañana en un país del tan vilipendiado “Tercer Mundo” que de lo único que tenemos con él son los deleznables rostros de tanto politiquero ciclonero que padecemos para desgracia de nuestra sufrida comunidad. A por ellos, como dicen los españoles. ¡Vade retro, Satanás!
Les habló para Réplica de Radio-Miami, su director Max Lesnik.
