
Lo que está ocurriendo ahora es tanto más bochornoso porque es el dinero el que gran medida determina quienes son los candidatos a cargos que resultan vencedores en las contiendas electorales, desde los concejales municipales hasta Congresistas, Senadores y la misma presidencia de la nación.
La imperfecta “Democracia” norteamericana, gracias al factor dinero se ha convertido en una corrupta “Plutocracia” en la que a “billetazo limpio”- yo diría mejor a billetazo “sucio”- se ganan las elecciones por este o mas cual candidato, que a final de cuentas una vez en el cargo, se convierte en instrumento dócil de los intereses creados que aportaron sumas astronómicas para su elección.
Así andan de mal las cosas en Estados Unidos donde para ocupar un simple y modesto cargo de concejal municipal hay que recaudar más de cien mil dólares para la campaña electoral, no digamos para ocupar un escaño en el Capitolio de Washington o la Casa Blanca donde son los millones de dólares los que determinan la elección.
El sistema político norteamericano está en bancarrota. Lo que resulta una verdadera paradoja que sea el dinero el que haya causado tan lamentable desastre, porque la bancarrota ocurre precisamente cuando no hay dinero para sufragar los gastos de una empresa en cuestión . Y para decir verdad, el gobierno de Estados Unidos es una empresa capitalista que se está devorado así misma por tener al dinero como su razón fundamental de existencia.
Habría que sacar la cuenta de cuantos millones y millones de dólares se han gastado en estas elecciones nacionales que se están desarrollando en Estados Unidos. Con tanto dinero despilfarrado habría sido más que suficiente para que en Estados Unidos- el país más rico del mundo- no tuviera en sus calles un solo desamparado ni un indigente mugriento pidiendo limosnas en cada semáforo de sus ciudades.
Ahora pregunto yo. ¿ Es esa la democracia de capitalismo salvaje “Mande in USA”, que quieren para Cuba los que dicen que el gobierno cubano tiene que cambiar?. Ahí se las dejo y los pongo a pensar.
Y hasta mañana miércoles amigos de El Duende que con mi gallo me voy cantando a mi tumba fría. Bambarambay.










